El Granate derrotó 88-61 a San Isidro, como local, para ponerse adelante 2-1 en la serie y disponer de dos chances para regresar a la Liga Nacional de Básquet.
Lanús se impuso este lunes de local ante San Isidro de San Francisco, Córdoba, por 88-61 para de esa manera ponerse en ventaja 2-1 en la serie final de la Liga Argentina de básquet.
El partido, que se jugó en el Microestadio Antonio Rotilli, tuvo el arbitraje de Pablo Estévez, Franco Anselmo y Ezequiel Macías, y los parciales por cuarto de juego fueron los siguientes: 29-15, 54-34 y 69-40.
Más allá de la convicción colectiva, el aporte de todos los engranajes, Lanús disfrutó de un rendimiento de otro planeta de Junior Merchant, la figura excluyente de la velada con 30 puntos (10/17 de campo), secundado por el desequilibrio de Mike Henry con 14 unidades y 9 rebotes. En el rincón perdedor, se destacó Manu Lambrisca con 15.
El telón del juego se levantó con una introducción de estudio y gestión de todo el impacto emocional de ambos equipos. Luego, el “Grana” halló ritmo para correr tras defensas duras y encontró la prepotencia y desparpajo de Merchant, que se erigió en un indetenible, hasta el límite de clavar 16 puntos en el cuarto. El local tomó ventaja de 17-9, a falta de 4:25 minutos. San Isidro padeció en su campo, le penetraron con frecuencia la pintura y encima le tomaron rebotes ofensivos (4). El contagio de Lanús se prolongó hasta acaparar una brecha considerable 29-11. Recién en los segundos finales, Eydallin (5) trajo un poco de aire fresco a un ataque empastado de los cordobeses, por eso el capítulo se clausuró con el anfitrión en ganancia 29-15, con un terrible 12/19 de campo.
El segundo cuarto evidenció una continuidad de la performance del “Grana”, que no aminoró la marcha con su rotación y logró la máxima 41-19, con 5’32” en el reloj. En ese instante aciago, San Isidro se recompuso de sus adversidades y estampó un pasaje 13-2, con una mejor conectividad de sus elementos en ofensiva y una zona 2-3 que le trajo dividendos, para achicar 43-32, a falta de 2’50”. A pesar de esa optimización de la visita, Lanús reaccionó y cerró con parcial furioso 8-0 para irse al entretiempo con una ventaja 54-34, otra vez con Merchant (10) como proveedor endemoniado, informó Prensa Lanús.
Tras las charlas en vestuarios, el visitante no logró modificar la tendencia, inclusive el “Grana” conservó la supremacía, sin la opulencia del ritmo salvaje del primer tiempo y se distanció 61-35, a los 5 minutos. En ese lapso, Sani no consiguió armas para anotar, solo con un libre, a pesar de las combinaciones que intentó Porta. Los rebotes en ataque siguieron abasteciendo al local, que los aprovechó con Henry (5) para culminar el cuarto arriba 69-40.
El último capítulo necesitaba de un viraje rotundo del rendimiento de los cordobeses, si querían trastocar la dinámica. Empero, la trama prosiguió favorable a Lanús que acrecentó las brechas hasta 83-52, con 4’30” en el electrónico. El visitante lució frustrado, por no conseguir su mejor versión y por toda la telaraña en la que lo atrapó el “Grana”. Así, el desenlace se tiñó de fiesta para un público que reventó el estadio y celebró acercarse al objetivo de retomar a la élite.
La historia continuará este miércoles desde las 20:30, otra vez en el “Antonio Rotilli”.
