El 11 de julio se cumplieron cinco meses del crimen de Barbi, la perra comunitaria de Kilómetro 3. El caso, que conmocionó a la comunidad de Comodoro Rivadavia y generó que se llevaran a cabo una serie de reclamos para exigir justicia, sigue abierto y en todo ese tiempo se registraron otros casos de maltrato animal.
Las autoridades sostienen que la legislación actual los tiene “atados de manos” y aseguran que se hace todo lo que se puede. En este contexto, las asociaciones pidieron que se agilicen las denuncias.
El viernes pasado se llevó a cabo una reunión entre el Ministerio Público Fiscal, la Unidad Regional y los grupos proteccionistas en busca de dar a conocer la cantidad de casos y denuncias de maltrato y crueldad animal que están sucediendo en Comodoro y la necesidad de trabajar y alertar a todas las comisarías.
Asimismo, el jefe de fiscales, Juan Carlos Caperochipi, les comunicó a los efectivos policiales algunas directivas para agilizar las denuncias y minimizar las demoras.
Las partes acordaron que todas las comisarías tomarían conocimiento de esta iniciativa y se avanzaría en sumar pruebas cada vez que se registre algún caso de maltrato animal para que la Fiscalía pueda investigar.
La reunión también sirvió para comentar los avances en las investigaciones de las causas en curso y se habló de la falta de respuesta a los vecinos que se acercan a las comisarías con este tipo de denuncias y la importancia de conocer la Ley 14346 y diferenciar casos penales, contravencionales o de convivencia.
Otro de los puntos que se abordó fue el interés de la comunidad para crear un Ministerio Público Fiscal especializado en delitos contra los animales. Para impulsar este pedido, los proteccionistas juntan firmas en la plataforma change.org donde afirman llevar ya más de 32 mil.
Las reuniones continuarán en los próximos días para evaluar cómo funcionan las directivas y tomar conocimiento sobre el avance de las investigaciones.
