Los letreros de peligro por la presencia de campos minados son una postal en el camino desde el aeropuerto a Puerto Argentino. Por Fredi Carrera, desde Puerto Argentino
El tratado de Otawa, Canadá, es una Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción. El compromiso internacional de desarme, entre otros aspectos, busca que los campos minados dejen de ser una pesada y riesgosa carga para las comunidades que son víctimas de la guerra.
En las islas Malvinas el proceso de desarme aún es parte de la vida cotidiana. En diferentes puntos del camino desde el aeropuerto hasta Puerto Argentino se pueden visualizar los letreros “Slow minefield” o “Danger mines” con una calavera cruzada como señal de peligro vital y en un fuerte color rojo que no permite que pase desapercibido.
El lunes, el gobierno de la isla encabezado por Nigel Haygood (gobernador general en representación de la corona británica) oficializó el desmantelamiento de un sector de 3,7 millones de metros cuadrados que era afectado por los campos minados que se encontraban a unos 5 kilómetros del centro de la ciudad. Allí 18 obreros procedentes de Zimbabwe trabajaron durante tres meses para eliminar el peligro y habilitarlo como un lugar de esparcimiento.
ARDUA TAREA
Luego del acto de apertura del sector, Socebiat (32), uno de los 18 trabajadores, dialogó con Diario Patagónico mientras permanecía parado sobre un pozo de unos treinta centímetros donde se encontró uno de los artefactos explosivos. “No hay minas en este lugar. Encontramos 79 bombas, pero no minas. Estaban activas”, sostuvo con un extraño acento inglés y la alegría de saber que ayer volvía a su casa vía Londres para reencontrarse con su familia, que al principio se mostró preocupada por el delicado trabajo que tomó por intermedio de la empresa Bactec.
El hombre permaneció en las islas durante tres meses con sus compañeros y compatriotas. El lunes todos ellos estaban felices mientras el gobernador y otros miembros del gobierno inglés emitían un efusivo discurso ante la comunidad y la prensa que se acercó hasta el lugar, sorteando con vehículos doble tracción el dificultoso camino isleño que se hunde ante el paso de las personas, entre medio de las rocas y el verde húmedo del campo.
Dick Sawle, miembro de la asamblea legislativa del gobierno compuesta por ocho integrantes, explicó a Diario Patagónico luego de los discursos y la presentación de un grupo musical de niños que “aún quedan cuatro zonas como campos de mina”.
“En este momento no lo van a limpiar, pero son más de 3 millones de metros cuadrados que ahora están limpios de cosas peligrosas y entonces se pueden utilizar de nuevo” agregó.
Los otros cuatro campos minados que ahora fueron recercados -al igual que dos campos sospechosos- están ubicados en proximidades de la zona del Corral de Piedras que entre 1842 y 1848 construyó Jacob Goss con la intención de contener al ganado expulsado de Lafonia para ser utilizados como carne vacuna en Puerto Argentino.
El proyecto de desmantelamiento a cargo de la empresa Bactec International --contratada por el Foreign Office y el gobierno de las islas-- se inició en 2011 con tres campos de minas y el objetivo de limpiar los terrenos que no podían ser utilizados. Andy Frizzell, fue quien creó y dirigió el proyecto inicialmente. Sin embargo tuvo que regresar a Mozambique a principios de marzo y fue remplazado por Guy Lucas, director ejecutivo de la empresa y militar británico experto en la materia que acompañó al ex gobernador Rex Hunt de regreso a las islas tras la guerra de 1982.
Luego de la apertura del lugar, los obreros fueron agasajados por los isleños quienes se acercaron hasta el lugar con dulces, cervezas, sándwiches y otros productos que adornaron la celebración. De esta forma, luego de casi 30 años los británicos comenzaron a deshacerse de los residuos de la guerra. “Es un momento de felicidad para nosotros porque ahora tenemos más paisaje, mas área para hacer lo que deseamos. Limpiar todas ‘las Faklands’ será una cosa muy difícil, pero poco a poco se va logrando”, agregó el funcionario que desde noviembre de 2009 es miembro de la asamblea legislativa.
