Las mujeres menores de 25 años son las de más alta morosidad

En algunos partidos de Buenos Aires, la tasa de morosidad de ese grupo de la población supera el 60% y el monto adeudado duplica al promedio general.

El problema de los altos niveles de morosidad no es nuevo, pero hay múltiples aristas que se pueden analizar para entender mejor el origen de los endeudamientos. En este caso, un simple análisis de las tasas de endeudamiento por género y rango etario permite entender que algunas de las situaciones más graves se concentran en mujeres jóvenes, de menos de 25 años. Se trata de un grupo de la población particularmente afectado por la informalidad laboral, la brecha de género y los bajos ingresos.

Un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Ciudad a partir de su Mapa de la Deuda, con información actualizada a julio de este año, permite dimensionar el nivel de incumplimiento que registra ese segmento en cada provincia del país y en los municipios bonaerenses donde el problema resulta más agudo.

En el total del país, la tasa de morosidad de las mujeres de hasta 25 años se ubicó en 38,25%, considerando topo tipo de entidades financieras. El universo de deudoras de esa franja etaria alcanza las 784.172 personas, de las cuales 311.087 registran atrasos en sus pagos. La deuda promedio de ese grupo es de $1.020.000, mientras que entre quienes están en mora ese monto asciende a 987.660 pesos.

Los hombres de ese mismo rango etario también tienen una tasa de morosidad alta, pero inferior a la de las mujeres (37,1% en el total nacional). En otros grupos de edades las tasas son sensiblemente menores y el promedio total nacional de ese mes fue de 17,94%, según la información publicada.

PROVINCIAS CON MAYOR MOROSIDAD FEMENINA

Considerando siempre a las mujeres de menos de 25 años, San Luis encabeza el ranking provincial de endeudamiento, con una tasa de morosidad del 46,35 por ciento. Le siguen Chaco, con 43,73%, y Catamarca, con 42,83 por ciento. Más atrás se ubican San Juan, con 42,29%, y La Rioja y Corrientes, ambas con 41,94%.

Otras provincias con niveles por encima del promedio nacional son Santa Cruz, con 41,67%; Buenos Aires, con 40,47% y Chubut, con 39,95 por ciento. En tanto, los valores más bajos del país corresponden a La Pampa, con 31,65%, y Neuquén, con 30,03 por ciento.

TASAS ALARMANTES

Ahora bien, el peso de las mujeres menores de 25 años dentro del total de la deuda de los hogares resulta acotado. Entre las 311.087 mujeres de esa edad que se encuentran en una situación de morosidad, la deuda en mora asciende a $307.248 millones, lo que representa apenas el 1,78% de la deuda en mora total de Argentina, que en julio fue de $17,23 billones.

Eso no quita, por supuesto, que se trata de un problema preocupante. Un informe de la consultora Econviews, que analizó el perfil de los deudores del sistema, señaló que la deuda mediana de los menores de 25 años es de $280.000, frente a más de $1.500.000 entre quienes tienen 35 años o más. Según la consultora, se trata de personas con montos chicos, mientras que el grueso del dinero en mora se concentra en las edades intermedias.

Esa combinación entre bajo peso relativo y alta incidencia también aparece en otros indicadores. La consultora sostuvo que los jóvenes entran en mora 3,6 veces más rápido que los mayores de 65 años y que, cuando caen, lo hacen de manera más completa: el 82% de los morosos menores de 25 años tiene todas sus deudas atrasadas, contra el 46% en el caso de los deudores de mayor edad. De esta manera, aunque el monto individual de la deuda es bajo, la proporción de mujeres jóvenes que no logra cumplir con sus pagos se mantiene en niveles altos en todo el país.

Econviews también destacó el rol del crédito no bancario en el crecimiento de la morosidad. Ese segmento explica menos del 10% del financiamiento total, pero concentra más de una cuarta parte de los pesos en mora y una cantidad de deudores en mora superior a la de los bancos, debido a que se trata de préstamos de montos chicos otorgados a un número mayor de personas. Dentro de ese universo, las fintech aparecen con frecuencia entre los nuevos morosos, aunque su mora por persona resulta más baja que la del resto del crédito no bancario.