Las primeras vacunas del bebé
Las vacunas son una de las principales medidas para prevenir enfermedades infecciosas, en especial en los bebés y niños pequeños. Ellos corren mayor riesgo de desarrollar cuadros graves por no tener defensas suficientes.

Por eso resulta fundamental protegerlos antes (mediante la vacunación de la madre) y luego de nacer (aplicándoles las vacunas del Calendario Nacional correspondientes).
Las vacunas allí contempladas son un derecho y una responsabilidad de todos. De esta manera, la población se mantiene sana.
Recién nacido: Vacuna contra la hepatitis B
Esta vacuna protege contra una enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis B y se recomienda su aplicación dentro de las primeras 12 horas de vida durante la internación. Se aplica en la pierna, en el músculo del muslo.
BCG: Esta vacuna protege contra las formas graves tuberculosis y se recomienda su aplicación antes de dejar la maternidad dentro de los 7 días del nacimiento. Se aplica en el brazo derecho y es común que se forme una pequeña cicatriz en el sitio de la aplicación.
A los 2 meses: Vacuna conjugada contra el neumococo
Esta vacuna protege contra una bacteria que provoca enfermedades como la meningitis y la neumonía.
Quíntuple o Pentavalente: Esta vacuna ayuda a prevenir un gran número de enfermedades: la difteria, el tétanos, la tos convulsa, la hepatitis B y un tipo de meningitis causado por Haemophilus influenzae tipo B, entre otras.
Sabin: Esta vacuna se da por boca (son dos gotidas) y previene la poliomielitis. Es importante controlar que el bebé no vomite durante los 20 minutos siguientes a recibirla. Si ello ocurre, es necesario avisar al personal de salud.


Fuente: Ministerio de Salud de la Nación. Portal Vamos a Crecer