El resultado de las PASO influyó en la economía y los mercados iniciaron una semana con tendencia negativa para los sectores productivos. La devaluación generó que los comercios de Comodoro comiencen a tener una semana negra y que las ventas por el Día de la Niñez ya se den por pérdidas.
La mala noticia se debe a que los artículos atados al precio del dólar aumentarán considerablemente. “Todo tipo de importador trabaja con este dólar oficial. Entonces es un incremento directo en el precio de cada artículo”, explicó Daniel Góngora, propietario de Rebichos, en diálogo con El Patagónico.
En todos los rubros se presenta la dificultad de no contar con lista de precios. “El viernes ya habían medio cerrado la venta como diciendo ‘que pasen las elecciones y vemos cómo esto continúa’ porque había mucho ruido. El lunes directamente nadie tenía precios esperando a ver cuál era la reacción del mercado, pero cuando abrió, automáticamente dijeron que no había lista”, aseveró.
“Creyendo que ya la marejada había pasado, con el cierre del dólar del lunes que había disminuido un poco, dijimos ‘bueno, por lo menos se va a mantener en esos valores’, pero volvimos a tener otra sacudida”, agregó.
El panorama es incierto. Un comerciante puede estar vendiendo hoy, pero no sabe si está ganando. A esto se le suma la falta de financiación y la imposibilidad de emitir cheques a 30, 60 o 90 días. Cualquier medida extra afecta directamente al sector. “La gente compra con tarjeta de crédito, pero tiene miedo al recargo. Efectivo no hay”, destacó el dirigente de la Cámara de Comercio de Comodoro Rivadavia.
UNA FECHA PERDIDA
En este sentido, el propietario de Rebichos lamentó que esta situación ocurra en la semana previa al Día de la Niñez debido a que es una fecha especial para recobrar fuerzas antes de fin de año. “Es como que tenemos la temporada perdida porque estamos esperando esta fecha para poder vender, ponernos al día, completar los pagos, sacar todo y arrancar, digamos, de acá en vistas a Navidad con el negocio un poco más saneado. Pero que nos pase esto es como que vamos a seguir arrastrando deuda y el comercio va a seguir en problemas. No es algo que termine ahí. Lamentablemente nos vimos muy afectados”, subrayó.
La situación genera que muchos comerciantes debatan entre cerrar sus puertas a la espera que la situación se calme un poco o que, por lo menos, el dólar se estabilice unos días, más allá de que el Gobierno anunció que el valor de 350 (oficial) se mantendrá hasta las elecciones de octubre.
“Sería lo ideal poder darnos el lujo de decir ‘bueno, cierro hasta el lunes que viene y veo si en esta semana se tranquiliza todo’. El pedido es que haya un precio estable, que nos pasen las listas, actualizar y volver a abrir. Yo creo que son pocos los que se pueden dar ese lujo. Entonces vos decís, si el dólar aumentó un 22%, la semana pasada pusieron el impuesto País a la importación que es de un 7,5%... ahí tenés casi un 29,5% más, y casi un 30% más el flete de las importaciones que aumentaron al doble. Entonces, vos decís esto va a venir con mínimo un 30% a un 35% de aumento el día que salga una lista. Es un escenario en el que prácticamente estamos vendiendo al costo”, consideró.
“Yo no puedo dejar de vender para el Día al Niño. Lamentablemente con lo que estoy vendiendo no sé si gano, si pierdo o qué, pero lo tengo que vender para poder seguir con la rueda y el lunes veré cómo me fue. Ahí veré si gané, si perdí, si lo puedo volver a comprar o no. Hay artículos que yo creo que van a quedar no solo invendibles, sino incomprables por el valor que están teniendo”, afirmó.
“Este año vino muy castigado por el tema de la suba de precios. Ya los costos son altos; no me quiero imaginar si se le aplica un 30% más; ya pasa a ser incomprable para el cliente y si logro venderlo no lo vuelvo a reponer porque sé que al cliente no le da la capacidad para comprar. Está cambiando un poco el enfoque. No tanto a la calidad, pero sí en el tipo de productos que se trae porque tener productos caros es tenerlos estancados en la góndola. A la gente ya no le da el poder adquisitivo para comprarlo”, destacó Góngora.
