Lavayén cree que Gimnasia es uno de los que mejor trabaja en inferiores

Lo dijo en comparación con otros clubes del país que participan en la Liga Nacional. Desde su llegada al cuerpo técnico encabezado por Fernando Duró en la última temporada, además de desempeñarse con el plantel mayor colaboró con la preparación de las divisiones menores. Por sus antecedentes acaba de ser convocado por Enrique Tolcachier para desarrollar una tarea similar en las selecciones argentinas Juveniles y Cadetes.

Durante la temporada 2006-2007 de la Liga Nacional de básquetbol, el cuerpo técnico de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia se  renovó parcialmente con la incorporación como preparador físico de Ezequiel Lavayén, profesor de educación física, licenciado en alto rendimiento y especialista en preparación física.
Lavayén llego a Gimnasia recomendado por el director técnico del plantel mens sana Fernando Duró y por el preparador físico Mario Mouche.
En su etapa de integrantes del staff técnico de la selección argentina de mayores, medalla de oro en los Juegos Olímpicos Atenas 2004, Duró y Mouche trabajaron con Lavayén en el ámbito de las selecciones nacionales, además de otros proyectos deportivos.
Paralelo a su trabajo específico con el plantel profesional de Gimnasia, desde su llegada a Comodoro Rivadavia Lavayén ha realizado una tarea mancomunada con el cuerpo técnico de las divisiones menores de la institución, evaluando, capacitando y brindando apoyo de manera particular a Claudio Pessolano, preparador físico de esas cateogorías.
«Esta es la séptima liga que yo tengo. Por suerte ya he trabajado en varios clubes, ya sea como preparador físico principal  o bien asesorando a clubes  como por ejemplo el trabajo que hice en Sunchales y Venado Tuerto», comentó Lavayén sobre su trayectoria.
«Lo que veo en las categorías  inferiores de varios clubes es que hay una gran falencia de proyectos y grupos de trabajo, ya sea  por las necesidades de los clubes, o bien  por razones económicas donde los clubes realmente no apuestan a entrenadores con capacidad, sino se limitan al presupuesto que puedan manejar,  entonces así se va deteriorando lo que es el objetivo principal de las inferiores», analizó.
Lavayén consideró que hoy en la Argentina, el trabajo de divisiones menores está dividido en dos grandes segmentos. «Para los clubes de Liga Nacional es proyectar jugadores hacia este tipo de competencias, y para los clubes que no tienen Liga Nacional puede ser por un aspecto social y para algunos, los muy pocos,  lo toman para el desarrollo de algún jugador. Estas son las dos tendencias bien marcadas, unos para el desarrollo de jugadores o otros por el aspecto social», consideró.
«En lo que se refiere a Gimnasia, pude ver que se está trabajando para llevar adelante  un proyecto a futuro, con un grupo de trabajo coordinado con Nicolás Casalanguida, con entrenadores de las  inferiores como Osvaldo Bessone y Martín Villagrán y el  preparador  físico Claudio Pessolano», resaltó.
«Con ellos pudimos hacer  un trabajo mancomunado, interdisciplinario y lo que se buscó es un desarrollo a futuro de las inferiores. Es una apuesta a que en algún momento surjan mas chicos para la Liga Nacional, si bien Gimnasia ya tiene experiencia en esto con ejemplos como Santiago Haag, Matias Subiabre, Nicolás de los Santos, Ignacio Alessio, Sebastián Morales, entre otros»,  recordó Lavayén.

¿Qué lectura hacés de los jugadores que Gimnasia ya  tiene en su cantera?
- En primer lugar tengo que decir que son muy educados. Eso es lo que a mí me sorprendió. Ya  te dije, tuve la oportunidad de trabajar en varios clubes y puedo decirte que hay una gran falencia de educación, pero no parte de ellos, sino que es parte del club, porque tiene más protagonismo un chico de 15 ó 16 años que el entrenador.
Esto se da porque no hay una continuidad de trabajo, entonces el entrenador que viene a las inferiores tiene que venir a buscar resultados. Cuando se empiezan a plantear esas divergencias entre entrenadores y jugadores surge esa mala educación que pueden tener los chicos, y que está pasando en este momento en el país.
Es decir los de Gimnasia me parecen chicos muy educados, muy predispuestos al trabajo que tiene por sobre todas las cosas potencial para desarrollarse como jugadores de Liga Nacional, pero hoy está a la vista que sin sacrificio no se llega al alto nivel.
Entonces la búsqueda desde el grupo de trabajo, es que ellos se sacrifiquen ya sea desde el entrenamiento, como de los horarios, de la búsqueda misma de los conocimientos, la alimentación, la higiene, que se vayan formando, que no dependan solo de un horario de entrenamiento, sino de una formación integral que eso es lo más importante.

Este lineamiento de trabajo que acabás de rescatar de Gimnasia, lo tienen otros clubes participantes de la Liga Nacional o el Torneo Nacional de Ascenso?
- Son los menos, hoy es  Boca, por una cuestión de estructura y organización deportiva, Atenas por la trayectoria, pero tiene alguna falencias en lo cuanto a la estructura física.
Y este nuevo emprendimiento de Bahiense del Norte con la nueva academia  que encaró el padre de Emanuel Ginóbili. Sigo pensando y me cuesta seguir citando ejemplos.
Lo único que puedo decir como aspecto no tan positivo para Gimnasia, es que se  complica para venir acá por la distancia porque está lejos, porque no a todos les seduce venir al sur, pero hay que buscarle la vuelta, hacer ver que esto es una escuela de trabajo y que es un ejemplo de trabajo en el país.

¿Qué te sedujo venir a Gimnasia?
- Yo vine por una relación de trabajo que tengo con Fernando Duró,  a quien considero un excelente entrenador y con quien tengo una muy buena relación y con quien me siento muy cómodo trabajando.
Además por sugerencia de Mario Mouche de quien he sido asistente, que bien lo conocen por esta zona, particularmente con el asesoramiento que vino a hacer acá en Comodoro Rivadavia.
Mario es mi referente y mi padre deportivo, del que rescato la mayoría de las cosas, él siempre me brindó participación, nunca se guardó el conocimiento ni la apertura de lo que es trabajar con los seleccionados para que uno trate de mejorar,  aprender y ver cosas nuevas.
Y lo que hoy me impulsa a querer volver es la cordialidad del club, de la gente, pude trabajar y son esos detalles lo que me motiva a querer volver y querer quedarme un tiempo más en Comodoro Rivadavia, ciudad que me dio la posibilidad de  trabajar, lo que derivó en  sentir el club, de sentir que uno es parte de todo esto.

¿Qué podés mencionar acerca del ofrecimiento que te efectuó hace un par de semanas Enrique Tolcachier, nuevo mánager de las selecciones menores argentinas para trabajar con los seleccionados Sub 17, Sub 19 y Cadetes?
- Tolcachier como mánager de las selecciones inferiores me asignó como preparador físico de las inferiores de las selecciones, tanto de Cadetes, como Sub 17 y Sub 19.
Este es un año de mucha competencia porque está el Mundial Sub 19 que se realizará en Serbia, para esta preselección  ya están convocados dos jugadores de Comodoro Rivadavia, Sebastián Morales y Nicolás De los Santos. La Sub 17 que van a competir  en Venezuela y los Cadetes en un Sudamericano en la provincia de Misiones.
Justamente estoy partiendo rumbo a Buenos Aires para comenzar a realizar el trabajo in situ, ahora estoy evaluando la cantidad de jugadores, teniendo una base de datos de comparaciones y después de comunicación con los profesores y chicos de cada club.
Y es justamente ahí cuando uno empieza a ver la relevancia que tiene el club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia en lo que hace a inferiores. 
Muchos clubes ni tienen preparador físico en inferiores, tienen un solo entrenador, no tienen canchas o medios para el desarrollo de esos jugadores.
Entonces uno empieza a tomar valor a la organización que tiene hoy este club patagónico, y eso es lo más importante y siempre lo hablo con los entrenadores de acá, marcándoles el buen trabajo que se está haciendo y que tengan paciencia porque en algún momento esos frutos van a estar.

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