Le dictaron tres meses de prisión preventiva a la “Tona” Aguilera

La dueña del inquilinato de Granaderos al 3.500, Yessica “La Tona” Aguilera, fue imputada por el homicidio de Daniel López Servín y las heridas que recibió Alejandro, el hermano de la víctima. Fue ayer durante el control de detención, donde además se le dictó la prisión preventiva por noventa días.

La audiencia de control de detención y apertura de investigación contra Yessica “La Tona” Aguilera, se llevó a cabo ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y estuvo presidida por el juez penal, José Rago. La fiscalía fue representada por el fiscal general, Marcelo Crettón y la funcionaria, Camila Banfi, mientras que la imputada recibió la asistencia del abogado particular, Guillermo Iglesias.
En ese marco, la parte acusadora solicitó que se formalice la apertura de investigación preparatoria contra Aguilera por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego. Ello por el hecho ocurrido durante la madrugada del lunes, en el que resultó asesinado Daniel López Servín (26) y herido de bala su hermano Alejandro (32).
En la exposición del caso, la funcionaria de fiscalía efectuó un relato sobre los acontecimientos y recordó que siendo la 1 de la mañana del lunes, Alejandro López Servín junto a un individuo que lo acompañaba se presentó en el inquilinato de calle Granaderos al 3.554 en busca de su pareja. Allí se produjo una situación de violencia y la administradora del inquilinato, Yessica Aguilera (29), junto a su pareja, Ramón Ernesto Da Silva López (25), a pedido de los inquilinos fueron a poner orden.
Así fue que López Servín y su acompañante fueron echados a palos del lugar, e incluso resultó dañado el vehículo en el que se movilizaban.

TIROS Y MUERTE
Una vez que se alejaron, según la parte acusadora, Aguilera, Da Silva, una hermana de la imputada y una inquilina subieron al auto de Da Silva, presuntamente para dirigirse a radicar la correspondiente denuncia.
Sin embargo, de acuerdo al mismo relato, se detuvieron en un domicilio de calle Huergo. Allí bajó Aguilera y regresó con un arma de fuego envuelta en un trapo. Con el arma, según el testimonio que logró la fiscalía, habría amenazado a la inquilina para que le dijera dónde vivía López Servín y una vez que tuvieron el dato se dirigieron en su búsqueda.
Cuando el Fiat Uno color bordó en el que se movilizaban llegó a San Martín al 3.300, sus ocupantes se toparon con la persona que buscaban. Además de Alejandro, se encontraba su hermano Daniel, a cuyo domicilio éste se había dirigido a pedir ayuda.
Los investigadores sostienen que la mujer apodada “La Tona” se bajó del auto y sacó el arma. “El problema no es con vos”, le habría dicho Alejandro “y mi hermano tampoco tiene nada que ver”, le habría agregado.
De todas formas, siempre según la acusación, la imputada comenzó a disparar. Alejandro recibió un tiro en la cara, que le salió debajo del maxilar inferior, mientras que Daniel resultó muerto por las heridas que le dañaron órganos vitales.
A todo esto, en la audiencia se supo que la inquilina que se encontraba en el auto con la imputada fue amenazada para que no dijera nada de lo sucedido y en un primer momento, cuando se encontraban en el Hospital Regional, se llegó a montar una escena en la que se le atribuía el crimen a la policía.
A su turno, desde la Fiscalía se solicitó la prisión preventiva de Aguilera por el término de tres meses, considerando que existe peligro de fuga y entorpecimiento de la investigación, y un plazo de seis meses para culminar la investigación.
El defensor, en tanto, afirmó que su pupila no prestaría declaración por el momento y solicitó su libertad porque entiende que no se dan los presupuestos de peligro de fuga, ni de entorpecimiento de la investigación.
Finalmente, tras escuchar a las partes, el juez Rago formalizó la apertura de investigación y dictó tres meses de prisión preventiva a la imputada. En tanto que le otorgó seis meses a la fiscalía para presentar la correspondiente acusación.
Hay que recordar que aún persiste el pedido de captura de Ramón Ernesto Da Silva López, quien hasta anoche seguía prófugo y para la fiscalía es partícipe necesario en la causa. Se presume que podría intentar huir hacia Paraguay, de donde es oriundo al igual que las víctimas.

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