Le juntaron tres causas y lo condenaron a dos años de prisión en suspenso

En el marco de un juicio abreviado que presentó la Fiscalía de Rawson, el juez penal Fabio Monti condenó a Roberto Soto a la pena de dos años de prisión en suspenso por los delitos de lesiones leves agravadas por ser con arma de fuego, en concurso real con amenazas agravadas por el uso de arma y tenencia de la misma sin debida autorización.

La fiscal general Florencia Gómez presentó el acuerdo de juicio abreviado al que llegó con el defensor Pablo Sánchez, quien asistió a Roberto Soto y lo puso a consideración del juez penal de Rawson, Fabio Monti.

En el mismo acto, la acusadora pública le hizo saber el magistrado que las víctimas prestaron sus consentimiento para arribar a este tipo de solución alternativa de conflicto y además el acusado aceptó el monto de la pena de 2 años de prisión en suspenso y someterse a la reglas de conducta que se fijaron en dicho acuerdo, entre las que se incluyen la prohibición de acercamiento y todo tipo de contacto con las víctimas.

La Fiscalía, además, solicitó la destrucción del arma de fuego y el juez hizo lugar a ese planteo, dando cumplimiento a la instrucción de la Procuración General.

LOS HECHOS

El primero de los hechos ocurrió el 1 de enero de este año, alrededor de las 17:30, cuando David Díaz se encontraba en cercanía del playón del barrio 2 de Abril. En el lugar se observó una riña entre Roberto Soto, Claudio Fernández, Maximiliano Arriagada y Emanuel Cejas, frente a la vivienda del primero, ubicada en el barrio Malvinas.

En dichas circunstancias se puedo observar a Soto portando un arma de fuego tipo revólver con el cual comenzó a efectuar varios disparos, uno de los cuales impactó en la pierna de David Díaz, justo en la cara externa del muslo derecho, por lo que debió ser asistido en el Hospital de Rawson, donde se certificó el carácter leve de sus heridas.

El segundo de los hechos también tuvo lugar en el barrio 2 de Abril, cuando Soto y Fernández se dirigieron hacia un domicilio. En el lugar, Soto le apuntó a la hija menor de la víctima con un arma de fuego cuando la criatura estaba en la escalera del edificio, mientras Fernández subió hasta la puerta de acceso a la casa para amenazarla con entregarle a su hijo en un cajón.

El tercero de los hechos tiene que ver con el secuestro de un arma de fuego en el domicilio de Claudio Fernández. Se trata de un revólver calibre 22, el cual se encontró en una bota de goma guardada dentro de un modular, sin documentación y sin contar con la debida autorización legal para su tenencia.

En la audiencia, el imputado Soto asumió su responsabilidad en cada uno de los hechos imputados y se adjudicó la propiedad del arma que fuera encontrada en la casa de Fernández porque la había ocultado en el lugar donde fue encontrada.

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