Le mantienen la preventiva por el crimen del marinero

A Oscar Aguirre lo mataron el 8 de abril de 2019 y el único imputado en la causa es Diego Hernández. 

En audiencia semivirtual celebrada este miércoles, la representante de fiscalía requirió se mantenga la medida de coerción que pesa sobre Hernández hasta la finalización del debate; en tanto que el defensor no planteó oposición a ello.

En un primer momento la funcionaria de fiscalía, Gabriela Gómez, recordó que en la anterior audiencia preliminar se dispuso la prisión preventiva de Hernández hasta el 2 de abril del presente año y se dispuso asimismo la elevación del presente caso a juicio. El mismo está programado para principios de septiembre.

Por ello Gómez solicitó el mantenimiento de la medida de coerción de Hernández hasta la finalización del debate ya que existen elementos de convicción para tenerlo como probable autor del hecho, se ha formulado acusación pública por el delito de homicidio simple, con una pretensión punitiva de 20 años.

Por ello se ha acrecentado el riesgo de fuga, recordando que desde la fecha del hecho se ha podido concretar la detención de Hernández casi un año después.

Por su parte el defensor Mauro Fonteñez consideró que ya se ha discutido ampliamente acerca de la prisión preventiva, evaluando que no existen elementos nuevos para pedir una morigeración de la medida, como podría ser el arresto domiciliario.

Finalmente el juez penal Alejandro Soñis resolvió mantener la prisión preventiva que cumple el imputado hasta la finalización del debate oral y público.

LA NOCHE DEL CRIMEN

El hecho investigado tuvo lugar el 8 de abril de 2019, siendo las 2 aproximadamente, cuando Diego Matías Hernández se encontraba en su domicilio de calle Código 909 s/n°, barrio Las Américas, junto a Oscar Ramón Aguirre y otras personas cuya identidad no pudo determinarse.

En esas circunstancias, y por causas que se investigan, Hernández le asestó a Aguirre dos puñaladas en el abdomen, afectando una de ellas el corazón.

Posteriormente, Hernández ingresó a Aguirre –que aún estaba con vida- al Chevrolet Corsa de su propiedad, dirigiéndose hasta el domicilio de su madre en calle Granaderos al 3500 de esta ciudad, a quien le manifestó que se había mandado “una cagada”. Luego se dirigió hasta Las Margaritas y Huergo, iniciando un foco ígneo sobre el auto, con Aguirre en su interior, quien estaba en el asiento trasero, sin conocimiento, debido a la pérdida de sangre sufrida, situación que era conocida por el imputado, quien aprovechó dicha indefensión para cumplir su cometido.

Según los resultados de la autopsia, la causa de muerte fue la “concusión de taponamiento cardiaco por herida de arma blanca en tórax y quemaduras extensas”.

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