Laura se encontraba sola en su vivienda, cuando se hizo presente Quinteros. Cuando la atendió ingresó con guantes de látex y encapuchada, le produjo un primer corte en la cara con un cúter y se abalanzó sobre ella, con claras intenciones de matarla. La hirió y provocó distintas laceraciones de consideración en su cuerpo con el elemento cortante. Después del brutal ataque, quinteros huyó del lugar. Nahir se entregó a la Justicia a los dos días de ocurrido el hecho. Fue sometida a juicio y cumplía una condena de 12 años de prisión por intento de homicidio agravado.
La víctima se encontraba embarazada, al momento de sufrir el ataque. Laura pasó tiempo internada muy grave en el Hospital Regional, donde logró recuperarse y salir adelante.
EL BEBE DE LAURA BERRO NACIO EN MEDIO DEL JUICIO A QUINTEROS
La fecha para el nacimiento de su hijo Benjamín, como bautizó Laura a su bebé, era el 20 de mayo de 2016, pero su nacimiento se precipitó luego de la presión que ella sufría al participar del juicio oral y público en el que tuvo que volver a recordar aquella noche terrorífica.
Laura ya había dado testimonio frente a los jueces del tribunal que terminó condenando a Quinteros a 12 años de prisión. La llegada del bebé en el seno de la familia Berro llenó de felicidad a Laura, a su pareja el policía David Tranamán y a sus abuelos.
"¿Qué le digo a Benjamín cuando me pregunte por las cicatrices que tengo?". Todavía sobrevuela en la cabeza de Laura esa pregunta. Es que la joven pasó en estos siete meses de estar a punto de morir a dar vida. Mientras las cicatrices perduran en su piel al igual que las huellas del trauma en su mente.
"En todo el período del embarazo se tuvo que aguantar el sufrimiento de no tomar nada por las heridas y los cortes, para que el bebé esté bien y no le pase nada. Fue una lucha larga y muy dolorosa. Dio sus frutos y llena de alegría a la familia", le comentó a El Patagónico, Gabriel Berro, el padre de Laura en aquella oportunidad.
Benjamín fue el único de los gemelos que logró sobrevivir en un embarazo complicado tras las lesiones que sufrió Laura aquella noche.
"Fue doloroso salir de la sala y que Nahir Quinteros se le ría en la cara a Laura", cuestionó Gabriel sobre el desarrollo del juicio. "De esa mujer podés esperar cualquier cosa. No sé qué le puede causar gracia cuando tendrá que estar 12 años presa", afirmó.
"Por suerte los jueces entendieron la responsabilidad. Espero que los jueces de las otras Cámaras (en referencia a las próximas instancias en las que se evaluará la pena) entiendan lo mismo. Es que las cicatrices de Laura van a quedar de por vida al igual que el daño psicológico", sostuvo el padre de la joven.
Laura dio vida después de estar al borde de la muerte, y hoy disfruta de la compañía de su hijo, una esperanza de vida a la que se aferró en medio del sufrimiento.
