La polémica decisión del organismo internacional se dio en el marco de varias suspicacias acerca de un supuesto favoritismo para con el anfitrión, que durante su camino a las semis ha protagonizado algunos encuentros dudosos en torno al desempeño de los árbitros.
El primer guiño para la Roja fue después del accidente que protagonizó Arturo Vidal fuera de las canchas, tras chocar su Ferrari en evidente estado de ebriedad. El volante, no recibió ninguna sanción.
Luego, referís que impartieron justicia con criterios dispares, como en el duelo frente a Uruguay, despertaron algunas dudas sobre fallos localistas. Además, la expulsión de Cavani en aquel encuentro, la exclusión a Neymar y ahora el argentino Lionel Messi deberá cuidarse de las amonestaciones en el próximo encuentro, ya que si recibe una no podrá jugar la final, en caso de que Argentina le gane a Paraguay.
