Lenta recuperación de las secuelas que dejó el temporal en zona norte

La jornada soleada de ayer trajo alivio a las localidades de la zona norte santacruceña luego del temporal de lluvia de tres días que si bien no tuvo la magnitud con que castigó a Comodoro Rivadavia, dejó serias secuelas en calles, viviendas, edificios institucionales y rutas de acceso.

Caleta Olivia (agencia)
Organismos municipales, provinciales, nacionales, empresas particulares y algunos gremios aportaron maquinaria y otro tipo de logística para menguar los inconvenientes, al tiempo que se multiplicaron acciones solidarias de sectores comunitarios para hacer llegar donaciones de alimentos y ropa a familias afectadas por el temporal. En la zona del límite interprovincial, portal de acceso a Santa Cruz, ya habían escurrido las aguas que en la madrugada del viernes inundaron la comisaría Ramón Santos y trailers de una empresa, atrapando además a varios camiones.
Sin embargo, persistía un gran lodazal y para posibilitar el tránsito de todo tipo de vehículos continuaba utilizándose un camino alternativo paralelo al trayecto de casi quinientos metros de la Ruta 3 que permanecía cubierto de barro.
Personal de Vialidad Nacional y de la empresa constructora CPC que ese mismo día abrió canales para drenar el aluvión que provino de zonas descampadas, aguardaba que se secara la capa de greda para proceder a retirarla con máquinas viales.
El tránsito por el alternativo seguía siendo dificultoso y, a modo de ejemplo, a media mañana de ayer, dos motociclistas brasileños cayeron al suelo al no poder mantener el equilibrio de sus potentes máquinas cuando atravesaban el lodo.
En ese mismo lugar, un policía que estuvo de guardia en la madrugada que llegó el torrente, contó a El Patagónico que tuvieron que disparar varios balazos al aire para que los estampidos pudieran despertar a dos obreros que dormían en un tráiler que comenzaba a inclinarse y no respondían ni a los gritos de alerta ni a los golpes que aplicaban contra la estructura metálica.

OPERATIVOS
En Caleta Olivia, el municipio recurrió al personal que no estaba plegado a la extensa huelga para responder a numerosos requerimientos comunitarios motivados por la emergencia.
Para ello utilizó equipo vial propio y el aportado por Vialidad Provincial y por empresas particulares, algunos de los cuales fueron gestionados por el Sindicato Petrolero Santa Cruz y por el Sindicato de Petroleros Jerárquicos.
El plan de contingencia se centró principalmente en desagotar calles inundadas, entre ellas la avenida Humberto Beghin, donde se inundó el histórico gimnasio Enrique Mosconi, quedando inservible el piso flotante que se le había colocado hace pocos meses. En otros sectores se utilizaron camiones cisternas con bombas de extracción e incluso se trabajó de manera conjunta con los equipos de la empresa provincial Servicios Públicos.
Los torrentes de agua también provocaron profundas grietas en calles de tierra de barrios periféricos como el Rotary 23 y Bicentenario y su reparación llevará varios días con la utilización de motoniveladoras.
Mientras, números inspectores de la Supervisión de Transito continuaron ayer apostados en el acceso norte para advertir a conductores de todo tipo de vehículos sobre los sitios riesgosos que había en la Ruta 3, en dirección a Comodoro Rivadavia.

GESTOS SOLIDARIOS
También hay que destacar que en el Complejo Deportivo "Ingeniero Knudsen continuaron recibiéndose donaciones de alimentos y ropa que hicieron llegar de manera individual los vecinos y varias instituciones, producto de campañas solidarias. Las mismas iban a ser entregadas a la brevedad a familias que sufrieron las consecuencias de la lluvia, entre ellas una mujer y varios chicos que el jueves por la noche tuvieron que ser evacuados por personal de la Dirección de Protección Civil.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico