Leonardo Ulloa fue la visita de lujo en la CAI
El exfutbolista del 'Azzurro' y quien fue campeón de la Premier League con el Leicester City en la temporada 2015-16, compartió una enriquecedora charla con los chicos del semillero.

Este lunes por la tarde, la Comisión de Actividades Infantiles tuvo la visita de Leonardo Ulloa, exfutbolista profesional y surgido de las inferiores del club comodorense.

El nacido en General Roca, provincia de Río Negro, campeón de la Premier League inglesa con el Leicester City en la temporada 2015/16, brindó una conferencia de prensa en la cual compartió una charla con periodistas y jugadores de las inferiores que se encuentran en la pensión de la entidad ’azzurra’.

El delantero con paso, entre otros clubes, por San Lorenzo, Almería de Es-paña, Pachuca de México, Brighton de Inglaterra y Rayo Vallecano de España, contó cómo fue su estadía en la pensión del club, sus experiencias vividas en el fútbol nacional e internacional y les dejó un lindo mensaje a los chicos del semillero de la CAI.

El exfutbolista surgido de CAI en el 2002, se reencontró con viejos amigos del club y estuvo acompañado por Carlos Peralta, presidente de la CAI, y los dirigentes Cristian Millahual, Jorge Ercoreca y Alfredo Prior.

"Hacía 21 años que no venía, siento mucha nostalgia luego de tanto tiempo. Tenía ganas de venir, y agradezco lo que me brindaron en aquel momento porque me ayudó muchísimo. Es verdad que la CAI fue un trampolín, me ayudó cuando yo llegué y en la contención. Realmente era la primera vez que yo salía de casa, la gente que estaba conmigo y la que estaba alrededor, me ayudaron a poder adaptarme, a poder no sentirme solo y sobre todo a no apurarme. Si bien me tocó vivir cosas muy buenas en corto tiempo y muy rápidas, sino no hubiese tenido esa contención probablemente, las cosas no hubieran salido como salieron. En aquel momento ya estaban haciendo un trabajo muy bueno y lo siguen haciendo. Creo que ese es el camino», expresó.

También dejó un mensaje para los chicos del Semillero de la CAI y a quienes aconsejó a no apurarse, ya que todo llega en su momento.

"Son chicos y en ese momento uno quería vivir cosas, o quería jugar el Nacional B, o irse a jugar a algún club grande, y eso te pasa por la cabeza. Pero no hay que apurarse por que al fin y al cabo todo llega a su tiempo. Yo estando en la pensión de San Lorenzo, extrañaba muchísimo la pensión del club, porque en San Lorenzo se comía mal, se dormía mal, había muchos chicos, pero no era igual. En cambio acá dormíamos bien, nos cuidaban, se preocupaban, íbamos a un buen colegio, la comida era espectacular, y te das cuenta que eso ya dejas de vivirlo. La comida de acá la hacían con amor, con cariño y allá se comía mal. Quizas hoy no nos pueden valorar de la misma manera, pero yo les aseguro que lo que hoy viven acá, probablemente no sea peor de lo que van a vivir allá. Entonces, traten de valorarlo, de disfrutarlo, todo esto es una experiencia nueva para cada uno de ustedes, pero no estén apurados, porque al final las cosas van a llegarle a cada uno", insistió.

"En San Lorenzo debuté con 18 años, era una situación difícil de la institu-ción, pasaban muchos técnicos, no había una estabilidad, y no la pasábamos bien. Eramos muchos chicos del club jóvenes y era difícil poder manejarlo. Yo creo que mi madurez futbolística fue cuando me fui a España, mientras estaba acá en Argentina, en San Lorenzo, Arsenal y Olimpo, no tenía esa madurez. Por eso digo que no hay que apurarse, porque la madurez futbolística y personal va llegando a cada uno en su momento. La pasé mal, pero solo traté de entrenar bien y de comer mejor. Había muchas veces que jugaba, tenía minutos, pero no hacía goles. Jugaba bien, pero no podía hacer goles, la gente te criticaba y todo era mucho más expuesto, porque estabas en un club grande y no la estábamos pasando bien", reconoció.

"Tenés que intentar aferrarte con la familia, entrenar bien y de una manera es el laburo. Trabajar para uno, tratar de mejorar las cosas que crees que no están funcionando y tratar de dar lo mejor en ese sentido", agregó.

Leonardo Ulloa también se refirió a lo representó para él jugar con la CAI en ese entonces la B Nacional. "La verdad fue un privilegio, era muy chico, tenía 16 años, porque en aquel momento (José) Tabares se había lesionado, la cosa no estaba del todo bien y Marcelo (Fuentes) apostó por mí, me ayudó, tuve un crecimiento muy rápido en ese momento para poder adaptarme, poder estar y fue algo hermoso. Lástima que fue muy corto el tiempo, solo pude jugar siete partidos nomás, y me fui. Me hubiera gustado por ahí disfrutar un poco más", dijo.

Por otra parte, también se refirió sobre su etapa en San Lorenzo, donde en ese entonces tuvo como compañeros a Ezequiel Lavezzi, Gastón Fernández, Néstor Silvera, Pablo Barrientos, estos dos últimos hombres surgidos de la CAI.

"Hasta que llegó Ramón Díaz, había cierta inestabilidad en el club, después cuando llegó Ramón, empezaron a llegar jugadores de jerarquía muy buenos. En aquel plantel estaba el ’Cuqui’, la ’Gata’, el ’Pocho’, el ’Pitu’, ya habían jugadores de mucho nombre y que jugaban muy bien. Yo intentaba aprender. Con ’Cuqui’ me llevaba muy bien, son gente que ha ayudado, con ’Pitu’ teníamos muy buena relación y estaba Pablo Alvarado también. Entonces, había un grupo muy lindo que por suerte en 2007 salimos campeones y después me tocó irme. Siempre intenté aprender del ’Cuqui’ venía de México donde hizo muchos goles, había tenido un recorrido muy bueno, antes había jugado en Independiente también, lo miraba mucho a él y trataba de aprender".

En un momento de su paso por España, Ulloa tuvo que enfrentarse al mejor del mundo: Lionel Messi, el crak del Inter Miami y que vistió la camiseta del Barcelona.

"La verdad que la padecí, no fue bueno porque nos ganaron 8-0, fue el año en que Guardiola ganó los seis títulos, nos pegaron un baile bárbaro. Yo estaba en Almería y era el Barsa, donde estaba Dani Alves, Jordi Alba, Iniesta, Busquet, Xavi. La pasamos mal, pero el único recuerdo lindo que tengo es que me quedé con la camiseta de él, pero no había forma de contrarrestar de lo que hacían ellos", reconoció.