Leonel Pernía: "mi objetivo es salir campeón a nivel nacional"
"El automovilismo es un trabajo de equipo. El auto ganador sale ganador del taller, después uno como piloto tiene que manejar y llevarlo a la meta", dijo el ex futbolista.

En una nueva edición del ciclo de entrevistas “Pirelli”, Eduardo “Cacho” González Rouco presentó ayer un mano a mano con Leonel Pernía (Renault Sport). El tandilense contó sus objetivos en el automovilismo, las claves de un buen equipo y la pasión de su familia por el deporte.

“El automovilismo es un trabajo de equipo. El auto ganador sale ganador del taller, después uno como piloto tiene que manejar y llevarlo a la meta”, dijo el piloto de Renault Sport.

Pernía habló sobre la pasión de su familia por el automovilismo y el fútbol, los deportes más populares del país: “Somos una familia marcada por el fútbol y por los autos de carrera. Lo que hizo mi viejo, lo repetimos nosotros en la forma. Primero jugamos al fútbol y después ya de grandes nos dedicamos por el automovilismo”, contó.

“La pasión mía por el automovilismo fueron esos años de los 13 hasta los 16, 17 que viví mucho la parte de mi viejo cuando era corredor, es un día a día. Es un día en el taller, en el día de las carreras. Siempre que me dejaba el fútbol, no me perdía una carrera y eso hizo que me genere más pasión el automovilismo que el fútbol. Si bien los domingos, el fútbol me encanta, y ni bien pude volcarme hacia los autos de carrera, lo hice sin dudar”, acentuó.

“Cuando manejé un auto de carrera por primera vez, me di cuenta que es lo más lindo que hay. No sólo que yo pensaba que iba a ser hermoso, sino que el auto de carrera me transmitió muchas cosas, muchas sensaciones que la verdad me sorprendieron. El hecho de ir tan rápido, al límite te genera un montón de cosas, que si a uno ya le gusta desde afuera, lo termina de confirmar. Esa adrenalina de ir permanentemente al límite, es lo que marca la diferencia sobre otras sensaciones que uno pueda llegar a tener”, explicó.

“Permanentemente yendo en un auto de carrera estás expuesto por ahí a que te pueda pasar algo. Una ida afuera, una rotura mecánica, un despiste y todos sabemos que a 200 kilómetros o más, cualquier despiste, que si bien tenemos buenas vías de escapes, pueden llegar a tener sus consecuencias. Y cuando eso lo trasladas a circuitos de mucho riesgo, llega a un momento determinado donde uno pasa por curvas peligrosas, sin siquiera pensar que está pasando por ese lugar. Y eso es lo que después vos te das cuenta lo lindo que es y hasta uno donde se exige quizá mentalmente. Y en qué posición de pones, de hecho en un callejero, o en el rulo de San Juan o en un curvón de Rafaela yendo al límite con otro auto, cómo uno se prepara mentalmente para llegar hasta ese nivel, sin importarte absolutamente nada más que ir lo más rápido que puedas en ese lugar peligroso”.

Con relación a los circuitos que más le gusta correr, Pernía afirmó: “me gustan los circuitos que combinan curvas diferentes. Y cuando hablo de curvas diferentes, te digo también con curvas lentas, rápidas, y fundamentalmente aquellas que también tenés diferencia de frenaje, de pendientes. Me gusta mucho Oberá porque tenés frenadas en subidas en bajadas. Me gustan más los circuitos completos que hacen que uno para dar una vuelta redonda, como puede ser un Potrero, tenga que hacer muchas cosas bien durante un largo período de tiempo”, aseguró.

El piloto también se refirió a las sensaciones que se siente correr en un circuito tan angosto como es el callejero de Santa Fe. “Lo que pasa en el callejero es que vos sabes que cuando erraste muy poquito, golpeas muy fuerte el auto, te complica mucho el fin de semana y además a nadie le gusta golpear el auto. Entonces, permanentemente tenés que estar muy concentrado cada vez que salís a pista, es un reto volver con el auto sano porque no vamos a pasear, vamos andar a fondo. Entonces, esa circunstancia de tratar de ser el más rápido, no golpear el auto es muy difícil. Y eso es lo más lindo que tiene el callejero”.

Además, Pernía habló sobre la preparación que tiene que tener un piloto para conducir los autos del Super TC2000. “El automovilismo ha cambiado en el aspecto físico y profesional. El piloto hoy en día tiene que estar al cien por ciento para mantener el ritmo de una vuelta de clasificación, sin bien lo podés hacer a lo largo de todas las finales, hay que tratar de estar lo más cerca posible y para eso tenes que estar muy bien físicamente. Y mi entrenamiento se basa en eso: en mantener el nivel de exigencia física que tenía en el fútbol y si yo estoy bien físicamente, estoy fresco de cabeza y puedo rendir al cien por ciento el fin de semana”, argumentó.

El tenis se dice que es un deporte muy individualista, y en este caso el automovilismo si bien también depende de uno, también está dependiendo de muchas cosas de un equipo.

“Es mucho más parecido al fútbol que es un trabajo en equipo, que el tenis o el boxeo que es más individual. Esto es un trabajo de equipo y yo digo que el auto ganador, generalmente sale ganador del taller y en esto mucho tiene que ver el equipo, el trabajo que hacen previo a la carrera, y si bien uno después tiene que manejar, y tiene que hacer un gran fin de semana para lograr una victoria, termina siendo siempre un trabajo en equipo”.

También explicó sus objetivos en el automovilismo: “Obviamente quiero ganar un campeonato después de que se me escapó en varias oportunidades. El objetivo es salir campeón a nivel nacional”, aseguró.