El veto de esta normativa, que los diputados aprobaron como aporte a la paz social y al funcionamiento de los Sistemas de Salud y Educación Pública, así como para proteger a quienes fueron contratados bajo las modalidades de horas guardia y cátedra, reunió 22 votos y ninguno en contra, ya que los restantes legisladores, 5 de Chubut Somos Todos, se abstuvieron.
La ratificación de la ley reunió a los diputados del Frente para la Victoria, los 3 de Cambiemos, los 3 del Frente de Agrupaciones, los 2 de Convergencia, el unipersonal de Cecilia Torres Otarola y 3 del bloque de 8 de Chubut Somos Todos: Jerónimo García, Mario Mansilla y Alejandro Albaini.
Al momento de ponerse a consideración, los restantes cuatro legisladores de Chubut Somos Todos (Adrián López, Roddy Ingram, Alejandra Johnson Taccari, Zulema Anden, y María De Luca) se abstuvieron.
En este contexto, Albaini e Ingram aseguraron que la división de criterios no implica el quiebre del bloque que conduce Jerónimo García.
Cada uno votó por lo que siente y piensa. Conozco casos donde esta decisión de eliminar las horas cátedra no solo deja fuera de trabajo a un sector de la planta de Estado, sino también a gente que no puede acceder, por ejemplo, a la educación, ya que deja de pagársele a acompañantes terapeúticos, sostuvo.
“No hay quiebre, ni con el bloque ni con el gobierno, pero sí es cierto que nos gustaría hablar y tener diálogo directo con el gobernador, a quien seguramente si le hubiera podido plantear este tema, seguramente se revisaba, acotó.
El legislador oriundo de Comodoro que hoy reside en Playa Unión indicó que está todo hablado y cada uno tenía libertad de conciencia. En el caso personal decidí, como el resto, mi postura en función del compromiso que nos dio el gobernador, que indicó que todo el que trabajaba iba a ser respetado y que los casos puntuales se iban a revisar.
