Regalarías, tiendas y locales que ofrecen artículos electrónicos y electrodomésticos no quedaron exentos de las consecuencias de la pandemia del COVID 19 que agudizó la crisis económica y además afrontaron varios meses de cierres obligados y luego periodos de restricciones horarias.
Ciertamente, promediando esta semana volvió a verse por las calles céntricas a la gente llevando bolsitas conteniendo regalos, pero en menor cantidad a tiempos no lejanos cuando era más firme la estabilidad laboral y la inflación más soportable.
Una recorrida realizada por El Patagónico permitió saber que en locales de joyerías ya no hay tantas ventas de anillos o cadenas de metales preciosos y los clientes optan sobre todo por relojes.
En las tiendas generalmente se compra un solo artículo mayoritariamente pulóveres o camperas de invierno, pero también hay preferencias por algún perfume que generalmente se encuentran en las farmacias, en tanto que no se ve un repunte en la venta de teléfonos celulares.
Además, muchas personas de recursos limitados adquieren billeteras, cintos o artesanías en los puestos callejeros de manteros ya que, en definitiva, lo más importante es llegar con un presente para los padres que este domingo celebran día.
