El artista comodorense presentó El Cuarteto de Lexx mientras publica en paralelo su nuevo álbum de trap. Entre la autogestión, la mezcla de géneros y una fuerte carga emocional en sus letras, construye un proyecto que busca representar realidades cercanas y conectar con el público.
Edgar Alexis Ojeda, conocido artísticamente como Lexx, consolida una nueva etapa en su carrera con el lanzamiento de El Cuarteto de Lexx, un EP que marca su regreso al género tras incursiones previas en el urbano. El proyecto convive, además, con la reciente publicación de Mi estado de ánimo está + KBRON, un álbum de trap que venía gestándose desde hace tiempo y cuya salida se demoró por cuestiones de distribución.
La propuesta no es aislada ni improvisada. Lexx viene de un recorrido iniciado en 2015 dentro del reggaetón, género con el que dio sus primeros pasos antes de ampliar su espectro hacia el trap, la cumbia y ahora el cuarteto. Ese tránsito responde, en parte, a una lógica de búsqueda constante y también a la intención de mantenerse activo: “tenía muchos temas guardados y pasaron años sin sacarlos”, reconoce, en referencia a una etapa en la que decidió cambiar la dinámica y comenzar a publicar de forma sostenida.
El EP de cuarteto surge, en ese contexto, como una síntesis de distintas experiencias. Incluye cinco canciones: tres nuevas y dos ya conocidas, entre ellas “Bandida”, su primer acercamiento al género, y “No llores por mí”, un tema atravesado por un caso real que impactó en Comodoro. La canción fue concebida como un homenaje a Gonzalo Guenchur, joven asesinado en la ciudad en mayo del 2024. Antes de su publicación, el artista solicitó autorización a la familia, en un proceso que describe como cuidadoso y respetuoso.
“Quería hablar de una realidad, como lo hicieron otros artistas del cuarteto”. En esa línea, su intención no fue generar repercusión sino construir una pieza con sentido, capaz de representar situaciones que exceden lo individual.
Esa búsqueda de conexión aparece como eje central en su obra. Lexx escribe desde lo emocional, con predominio de historias vinculadas al amor, el desamor y la tristeza, pero también incorpora relatos de terceros o escenas cotidianas que luego transforma en canciones. “Trato de que cualquiera se pueda sentir identificado”, señala, y explica que su método parte del estribillo, al que considera el núcleo de cada tema, antes de desarrollar el resto de la estructura.
En paralelo, el artista sostiene una lógica de producción autogestiva. Compone, graba, mezcla y edita gran parte de su material, una práctica que adoptó ante la necesidad de independencia creativa y operativa. “Si tengo una idea clara, prefiero desarrollarla como la imaginé”, afirma, aunque también trabaja con otros productores en instancias puntuales.
El componente audiovisual es otro de los pilares de su proyecto. Lexx concibe los videoclips como piezas cinematográficas, planificadas en detalle junto a su equipo. Desde la elección de locaciones hasta la construcción de escenas, el objetivo es generar productos que trasciendan lo musical y refuercen el impacto visual. “A veces hago un tema pensando directamente en el video”.
Hacer cuarteto desde Comodoro Rivadavia implica, además, un desafío geográfico y cultural. Lejos de Córdoba, cuna del género, el artista reconoce esa distancia, pero asegura que existe una recepción positiva hacia su propuesta. “Es algo que me gusta hacer y la gente lo toma bien”, sostiene, al tiempo que destaca la posibilidad de construir una identidad propia dentro de ese estilo.
La convivencia de géneros —cuarteto, trap, reggaetón— no aparece como una contradicción sino como parte de una misma lógica creativa. En ese marco, el lanzamiento simultáneo del EP y el álbum refuerza su intención de abarcar distintos públicos y ampliar su alcance.
De cara a lo que viene, el foco está puesto en lo audiovisual y en sostener la presencia con nuevos contenidos. La expectativa también crece del lado del público: tras el EP, ya hay pedidos de un álbum completo de cuarteto. Mientras tanto, Lexx continúa trabajando en nuevos videoclips y en la expansión de su proyecto, con una premisa clara: convertir cada lanzamiento en una experiencia que combine relato, emoción e identidad local.
