El presidente disertó en el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde defendió su proyecto de "inviolabilidad de propiedad privada".
El presidente Javier MIlei defendió este jueves, en el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, su proyecto de "inviolabilidad de propiedad privada", la cual no pudo prosperar en el Senado. Aseguró que quienes están en contra "son los enemigos del progreso".
El mandatario ligó la discusión al funcionamiento básico de la economía: "Si violentamos el derecho de propiedad, no hay incentivos a ahorrar. Históricamente los distintos gobiernos en la Argentina se dedicaron a robarle a los argentinos y vulnerar ese derecho, pero al mismo tiempo tienen que financiar la inversión, y aquel que invierte tiene que poder capturar los resultados de esa inversión".
El discurso llegó en medio de un traspié legislativo: el oficialismo debió postergar este miércoles el debate del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, a raíz de la resistencia a votar el capítulo sobre extranjerización de tierras y de la ausencia de aliados clave para reunir los votos necesarios.
Con ese trasfondo, Milei cargó contra los sectores que resisten la iniciativa: "No es redundante que estemos enviando al Congreso una ley para declarar la inviolabilidad, el respeto y la defensa a ultranza del derecho de propiedad. Porque respetarlo es lo que va a permitir ahorrar, invertir, crecer y convertirnos en una potencia nuevamente".
El tono se endureció todavía más en la caracterización de los opositores al proyecto: "Está claro que aquellos que se opongan a la defensa férrea del derecho de propiedad son los enemigos del progreso. Véanlos hablar y actuar. Son los responsables de la decadencia argentina, son los que violentaron el derecho de propiedad y los que nos hundieron".
"ANDATE A CUBA"
La exposición no estuvo exenta de tensión: un espectador interrumpió al presidente en reiteradas ocasiones para cuestionar su gestión, justo cuando Milei hablaba de las falencias del populismo. "Si tienen una sociedad que despilfarra el dinero o no ahorra, por más que no generen ingresos, no van a poder crecer. Si tenés un gobierno populista, se va a estrellar", planteó el mandatario. Ante el comentario del espectador -"Como ahora"-, Milei retrucó: "No, ahora hicimos el ajuste, que los malditos populistas dejaron plantada la bomba".
Cuando el hombre insistió con un "terminala" para que cortara el discurso, el Presidente aprovechó el cruce para ratificar sus intenciones de cara al año próximo: "Sí, voy a terminar este mandato, ser reelecto y estar cuatro años más", disparó, entre aplausos, y agregó con ironía: "Y te voy a dar una mala noticia adicional. Estamos sentando las bases para 100 años de liberalismo, así que si no te gusta andate a Cuba".
El cruce dejó visiblemente alterado a Milei, quien arremetió luego: “Durante casi 100 años hemos vivido cagándonos sistemáticamente sobre la propiedad privada. ¿Pero qué podemos esperar de gente parásita que nunca hizo un puto negocio en su vida? El parásito vive de expropiar”.
Más adelante, volvió a intercambiar palabras con el espectador, a quien le respondió tajante: "Che, ¿por qué no te alquilas un salón y te vas a hablar? En la época que no era presidente daba conferencias para mil, dos mil y hasta 10 mil personas. Tené una carrera si te gusta hablar tanto, kuka".
En esa misma línea, volvió a apuntar contra sus detractores: "¿Creen que voy a revertir 100 años de decadencia en dos años y medio? Queda un montón, pero vamos por el camino correcto. Aquellos que hablan como si hubiéramos heredado Suiza: el 30% de los trabajos formales estaban bajo la línea de la pobreza. Ni siquiera siendo un trabajador formal alcanzaba para salir de la pobreza en la Argentina kuka".
Antes de la intervención presidencial, el titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, había abierto el acto con una definición institucional: sostuvo que la entidad se basa en "la convicción de que el progreso se construye cuando las personas tienen libertad para emprender, invertir, producir y comerciar".
"La confianza es el verdadero activo de una sociedad. No figura en los balances, no está en ninguna pantalla ni se opera. Pero la confianza abre las puertas del progreso. Las instituciones perduran cuando son más grandes que las personas que temporariamente las constituyen", cerró.
