Lo acusan de robar cobre en yacimientos petroleros
Un tribunal de la Cámara del Crimen de esta ciudad comenzó a juzgar ayer a Marcos Morione, de 39 años, por el delito de robo agravado de cables de cobre, el cual habría sido cometido en un yacimiento petrolero de Las Heras en 2005.
Caleta Olivia (agencia)
En primer lugar el presidente del tribunal, Juan Pablo Olivera, a quien acompañan Cristina de Los Angeles Lembeye y Laura Vallebela, leyó el requerimiento de elevación a juicio de omisión de debate, realizado por la Fiscalía asumida por Carlos Rearte.
En el mismo se daba cuenta de que en noviembre de 2005 se encontró una camioneta volcada a 40 kilómetros de Las Heras, dentro del yacimiento Huemul y perteneciente a la empresa Vintage.
En el interior de la misma se hallaron 25 rollos de cobre de 50 milímetros, los cuales habrían sido sustraídos en el mismo lugar, además de proyectiles de arma de fuego y un rastro palmar (huella) en el espejo interior.
Asimismo, se dejó constancia de que una testigo de nombre Valeria Soledad Mirol, tras terminar una relación sentimental con Morione, se presentó en mayo de 2006 ante la justicia para revelar que el imputado le habría contado que él iba en la camioneta que volcó tras robar cobre en un yacimiento.
Por ese motivo el hombre fue imputado en la causa, sumándose el hecho de que sus huellas digitales coincidían con la marca palmar recabada oportunamente por la División Criminalística en la camioneta.
"SOY INOCENTE"
Morione manifestó ante los jueces que actualmente trabaja como camionero en una empresa, que está casado y es padre de cinco niños, al tiempo que expresó: "soy inocente".
Inmediatamente después la Fiscalía solicitó la pena de tres años de prisión en suspenso, en tanto el abogado Alberto Luciani pidió la absolución de su defendido.
El letrado justificó su pedido principalmente en base a que la acusación se sostiene en la declaración de una testigo que culpó a Morione "solo por oídas; no por haber estado presente en el lugar". Además, "ella y mi defendido se separaron en malos términos y es evidente que existe una enemistad y odio contra mi asistido. A ello debemos sumarle que los informes están plagados de errores judiciales".
Luciani también criticó que "Mirol había dicho que la patente de la camioneta que supuestamente utilizó mi defendido terminaba en 840 y la encontrada en el lugar termina en 730".
Finalmente, tras la lectura de los alegatos, el tribunal informó que dictará la sentencia el próximo viernes.
