Lo condenaron por anotar a una niña en el Registro Civil como hija propia

Un ciudadano de Sarmiento fue condenado a 3 años de prisión en suspenso por alterar la identidad de una menor de 10 de años y falsedad ideológica en documento público. La pena la dictó el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia.

El juez Enrique Jorge Guanziroli, del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, condenó a un hombre domiciliado en Sarmiento por anotar en el Registro Civil de esa localidad a una niña como si fuera su propia hija. La Fiscalía, a cargo de Teodoro Nürnberg, solicitó una pena de 3 años y 6 meses de prisión, mientras que el defensor público, Sergio Oribones, reclamó 2 años en suspenso. La pena finalmente quedó en 3 años de prisión de cumplimiento condicional.

IGNORANCIA

El condenado contó en el juicio que conoció a la niña por su exesposa, quien le dijo que iban a adoptarla, por lo que resolvió llevarla al Registro Civil y anotarla a su nombre. Antes de ello, la niña vivió un año con el matrimonio y la madre natural estuvo de acuerdo, según declaró en el debate que concluyó la semana pasada.

El acusado dijo que cometió un error y que fue “por cariño” que quiso quedarse con la nena pensando que estaba bien por ella. “No hubo dinero de por medio, solo cariño”, afirmó y confesó que cuando le explicaron que era un delito ya era tarde porque lo había cometido sin saberlo.

En principio el hombre tenía buena relación tanto con la madre natural, como con la abuela de la niña, pero luego se divorció de su esposa y se desencadenó el conflicto. La nena y una hija de su primer matrimonio vivían con él y reconoció que cometió el error de querer continuar con la crianza de la criatura; por esa razón no la entregó cuando se la pidieron, aunque finalmente se la llevaron y allí cometió otro error al ser mal asesorado por un abogado, quien lo motivó a reclamar la restitución de la criatura por estar anotada con su apellido.

“En el campo donde me crié es de uso común reconocer hijos de otros para criarlos”, dijo y contó que su padre también reconoció hijos ajenos.

En sus últimas palabras, el procesado pidió continuar con su vida laboral porque de ello vive el resto de su familia.

Finalmente, tras el pedido de las partes, el juez resolvió condenarlo a la pena de 3 años de prisión en suspenso como autor responsable de alteración de la identidad de una menor de 10 años, en concurso ideal, con falsedad ideológica en documento público, tendiente a acreditar la identidad personal.

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