Lo condenaron por clavarle un cuchillo a su expareja mientras estaba embarazada
El tribunal que fue integrado por los jueces Daniel Pérez, Jorge Novarino y María Tolemei condenó ayer a Martín Napal por unanimidad y durante la lectura de la parte resolutiva de la sentencia la Fiscalía fue representada por la fiscal general, Andrea Vázquez, mientras que el condenado fue asistido por el defensor público, Marcelo Catalano.

En ese marco, el juez Pérez se refirió a la prueba y destacó la huella dactilar del imputado, hallada en el panel de la ventana del living de la casa de la víctima, en la localidad de Río Mayo. Otro de los indicios de presencia que valoró el tribunal fue el hallazgo de los rastros del calzado de Napal que iban desde la casa de Yohana Terán a la vivienda del acusado.

También coincidieron con los investigadores sobre el conocimiento acabado que Napal tenía del lugar del hecho. Esta experiencia le permitió desplegarse, pese a la ausencia del factor lumínico, concluyeron los magistrados.

En tanto, sobre el teléfono celular de la víctima, el fallo establece que las pericias efectuadas confirmaron que el aparato registró movimientos el sábado 19 de mayo del año pasado, durante la franja horaria -07:46 y 08:06- en la que se registraron los hechos. Asimismo, expresaron que se acreditó que la expareja de la víctima recibió los mensajes agraviantes y que la clave del patrón del celular solo era conocida por Yohana Terán, su hijo de cinco años -que no sabe escribir- y Martín Napal.

En otro orden, se expresaron sobre la pericia científica efectuada en el mango del cuchillo utilizado para atacar a la mujer. Allí se constató el ADN de la línea paterna del acusado.

EL HECHO

El hecho que investigó la Fiscalía ocurrió el 19 de mayo del año pasado a las 8, en la vivienda ubicada en la calle Rafael De la Fuente, casa N° 2, de la localidad de Río Mayo.

En esa ocasión, Yohana Terán -embarazada de aproximadamente 25 semanas- se encontraba durmiendo junto a su hija de 2 años en la cama de abajo de una cucheta. En la habitación también se encontraba su otro hijo de 5 años.

En este marco, los investigadores señalaron que Napal aprovechó esa situación de indefensión e intentó matarla, apuñalándola por la espalada, entre el tórax y el abdomen, del lado izquierdo. Lo hizo con un cuchillo de 33 centímetros.

Por fortuna la víctima logró despertarse y comenzó a llamar a su madre a los gritos para que le sacara el cuchillo que tenía clavado en la espalda.

En tanto, Napal se escapó por la misma ventana que abrió para ingresar a la casa de su exnovia, llevándose 500 pesos de una billetera, una radio y un pen drive. Los elementos electrónicos, que pertenecían a la madre de la víctima, fueron encontrados en la vereda de la casa de la familia Terán, pero el dinero nunca apareció.