Lo fueron a buscar a la casa y le pegaron dos tiros en las piernas

Gastón, de 19 años, se encontraba durmiendo la siesta en la casa que habita junto a sus padres cuando llegó un joven que conoce, quien tras preguntar por él en la puerta de la vivienda le asestó dos tiros apenas lo vio. Personal de la Seccional Tercera trabaja en el esclarecimiento del hecho.

 La tranquila jornada de lunes se vio empañada por otro hecho de violencia cuando finalizaba la tarde. Según pudo averiguar Diario Patagónico, alrededor de las 19:30 un joven que habita junto a su familia en la extensión del barrio Stella Maris recibió dos disparos que impactaron en una pierna y en un pie.

Se trata de Gastón, de 19 años, quien se encontraba durmiendo la siesta minutos antes de que ocurriera el ataque. Así lo confirmó a este medio su propia madre, Patricia Chávez, cuando todavía se encontraba impactada por lo que había pasado.

Según contó la mujer, a esa hora ellos se encontraban en la vivienda y su hijo estaba descansando. En un momento dado, un joven llegó a tocar la puerta, ingresando al patio de la casa. Allí fue atendido por su marido, que no dudó en ir a despertar a Gastón quien se acercó a la puerta sin imaginar lo que iba a suceder. Es que su atacante, sin dudarlo le pegó dos tiros: uno en una pierna y otro en un pie. Luego salió corriendo.

El ataque sorprendió a la familia que avisó de inmediato al personal policial de la Seccional Tercera. En el llamado la mujer pidió una ambulancia. Sin embargo, al no llegar la unidad decidieron trasladar al joven por sus propios medios ante el temor de que perdiera mucha sangre.

Así llegaron hasta la guardia del Hospital Regional, donde fue atendido. Unos minutos después lo hizo el personal de la Seccional que inició la investigación realizando las primeras entrevistas que permitieran establecer cómo se produjo el hecho.

Por fortuna el joven no sufrió lesiones de gravedad, lo que tranquilizó a la madre que se vio sorprendida por la forma en que se manejó el atacante. “Estoy todavía asombrada. Fue a llamarlo, estaba durmiendo la siesta y le pegó dos tiros: uno en el pie y el otro en la ‘gamba’. Por lo que me contaban tuvieron un problema entre ellos, pero me va a tener que explicar bien qué fue lo que pasó. Gracias a Dios le tiró al pie y no al cuerpo porque le podría haber disparado al pecho y no sé qué iba a pasar”, agregó.

La mujer dialogó con los agentes policiales que se acercaron hasta el nosocomio y manifestó su preocupación por los niños que suelen jugar en el sector y la impunidad con que se manejó el atacante, ya que en los cuatros años que habita en el sector nunca había protagonizado un hecho de este tipo.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico