Rafael Aidar “Rafi” Chávez fue imputado en Puerto Madryn por abuso de armas, hurto y dos hechos de amenazas en contexto de violencia de género.
La jueza Patricia Reyes (foto) dispuso la apertura de la investigación contra Rafael Aidar “Rafi” Chávez, imputado por los delitos de abuso de armas, hurto y dos hechos de amenazas en contexto de violencia de género. El proceso, que se tramita en Puerto Madryn, tendrá un plazo de seis meses.
Durante la audiencia, la fiscal María Angélica Cárcano había solicitado la prisión preventiva para Chávez. De acuerdo con la imputación, entre la noche del 20 y la madrugada del 21 de septiembre, el hombre habría agredido a su expareja, le habría sustraído el teléfono celular y la habría amenazado.
Posteriormente, siempre según la acusación fiscal, Chávez se dirigió hasta el domicilio de familiares de la mujer y efectuó dos disparos contra la vivienda, luego de que su expareja se negara a salir para hablar con él. Horas más tarde habría regresado al lugar y amenazado a los moradores con prender fuego la vivienda y matarlos. Finalmente, fue detenido.
Al analizar el pedido de las partes, la jueza Reyes consideró que existen elementos suficientes para sostener, en esta etapa inicial del proceso, la probabilidad de autoría. Además, tuvo por acreditados los peligros procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación señalados por la Fiscalía.
La magistrada también señaló que, ante una eventual condena, la pena sería de cumplimiento efectivo, teniendo en cuenta que Chávez registra múltiples antecedentes y fue declarado reincidente.
Por estos motivos, Reyes consideró que correspondía imponer una medida de coerción. Sin embargo, en lugar de disponer la prisión preventiva solicitada por la Fiscalía, hizo lugar al planteo del defensor particular Fabián Gabalachis y ordenó el arresto domiciliario.
La situación tuvo un giro durante la propia audiencia. Chávez manifestó que no quería cumplir el arresto domiciliario y que prefería permanecer detenido en un establecimiento carcelario. Como explicación, señaló que tenía un desalojo previsto y que no contaba con personas que pudieran asistirlo.
Ante el rechazo del imputado a cumplir la modalidad domiciliaria, la jueza finalmente dispuso que permaneciera detenido en un establecimiento carcelario.
“Yo había hecho lugar al pedido de su defensor, pero usted la está rechazando”, le señaló Reyes durante la audiencia.
Fuente: Jornada
