Lo imputaron por balear la casa de avenida Roca y recuperó la libertad
La Justicia ayer formalizó la investigación contra el adolescente imputado de haber atacado a tiros durante la tarde del martes una vivienda de la avenida Roca 1.650 y una VW Crossfox estacionada en su exterior. Fue imputado por el delito de abuso de armas y portación ilegal de arma de guerra. Después recuperó la libertad con prohibición de acercarse al mencionado domicilio.
En la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia se desarrolló ayer a la mañana la audiencia de control de detención y apertura de la investigación por el incidente armado registrado el martes en un sector del barrio Moure.
La audiencia estuvo presidida por la juez penal Raquel Tassello. En el comienzo la funcionaria fiscal Silvia Chaura relató los incidentes registrados a las 18:30 del martes en el frente del domicilio de Roca casi Rementería. Señaló que dos individuos identificados por la policía como Ezequiel Silva (18) y J.M.T. (17) se pararon en el bulevar de la avenida y uno de ellos efectuó al menos ocho disparos contra una Volkswagen Crossfox y el frente de la casa.
Luego corrieron unas cuadras y fueron interceptados por efectivos que patrullaban la zona. Según las actuaciones policiales el menor de edad tenía en su poder la pistola calibre 380, considerada de grueso calibre. Le apuntó a los uniformados y efectuó disparos intimidatorios al aire.
La funcionaria fiscal relató que luego de varios minutos de tensión los sospechosos fueron aprehendidos y desarmados. Chaura imputó así a J.M.T. por los delitos de abuso de armas, en concurso real, con portación ilegal de arma de guerra, en calidad de autor. Además, solicitó la prohibición de acercamiento a las víctimas, precisaron fuentes judiciales a El Patagónico.
En ese contexto, la magistrada declaró legal la detención del menor residente en el barrio Máximo Abásolo y le dictó la prohibición de acercamiento. Sin embargo, en el caso de Silva consideró ilegal su detención porque entendió que no cometió ningún tipo de delito. De esa forma, ambos jóvenes salieron en libertad tras el acto judicial.
DENUNCIA A LA POLICIA
Una vecina de la calle Renzo Adami, donde detuvieron a los sospechosos del tiroteo, creyó que uno de los jóvenes era su hijo y discutió con la decena de efectivos que arribó al lugar el martes por la tarde. Se trata de la empleada estatal Susana Millaneri, quien sufrió una crisis de nervios y denunció que fue insultada y discriminada por los policías.
"Me he sentido muy discriminada por los compañeros policías que trabajan para la Provincia y me han dicho 'negra boliviana'. Se están matando de risa de mí y esta discriminación no puede ser siendo que yo trabajo en la Provincia", afirmó ante este diario.
"Los mismos policías que se están riendo me decían eso, a lo cual a mí me agarró una crisis porque yo pensaba que era mi hijo (uno de los detenidos). Me sentí basureada por los mismos policías, esta es la gente que hoy tiene la Provincia. Son gente que maltrata a sus propios compañeros y después salen a pedir aumento. No tienen capacidad para actuar así", se quejó la mujer.
