Lo llamaban "Padre Coraje"
"Tengo miedo porque no sé qué va a pasar. Hoy no me lo garantiza nadie". Esas fueron las últimas palabras públicas de Domingo Expósito Moreno en la televisión española el 18 de junio de 2014, vía Skype desde Comodoro Rivadavia. Fue en el programa "Tiene Arreglo".
Una semana después y cinco días antes de poder volver con su hija de 6 años a España para discutir en Andalucía la tenencia de la pequeña con su ex pareja, Nadia Kesen, el hombre de 31 años fue ejecutado.
En Andalucía lo conocían como "Domi, el Padre Coraje", mientras en Argentina pasaba desapercibido cocinando en una rotisería de Rada Tilly y tocando el cajón para las clases de flamenco en la escuela de su novia, Carolina Gayá, en Alcorta al 600, el mismo lugar donde se le hizo un homenaje al cumplirse el primer aniversario de su muerte.
Llegó a Comodoro Rivadavia en 2012 y estuvo 20 meses tratando de recuperar a su pequeña. La vicecónsul Isabel Sánchez Izquierdo aclaró: "él no podía trabajar porque no había regularizado su situación como extranjero".
Es que no había pedido la radicación precaria a la que accede cualquier extranjero ya que tenía pensado volver a España apenas la justicia le restituyera a su hija. Para ello viajaba cada tres meses con Carolina a la ciudad chilena de Coyhaique para salir de Argentina como turista y volver a ingresar.
Nueve días antes de que lo mataran, Domingo advirtió ante la televisión española: "me presenté solo a la casa de ella (Nadia Kesen) y había dos individuos que yo no conocía; empezaron a intimidarme; me decían que pasara adentro con ellos. Yo cuando escuché la voz del primer individuo empecé a sospechar y bajó (desde el departamento) un segundo que me fue a amenazar".
