Lo que hay que saber sobre el sistema circulatorio
El aparato circulatorio se extiende a través de todo nuestro cuerpo, funcionando como una máquina bien aceitada, transportando en la sangre componentes fundamentales para que el organismo funcione como debe. Así, si el sistema circulatorio funciona mal, se verá afectada nuestra salud por completo.

El sistema circulatorio está compuesto por una cantidad impresionante de vasos sanguíneos, arterias y capilares. Si las tomáramos todas y las ordenáramos una tras otras, obtendríamos una fila de 100 mil kilómetros.
Los vasos sanguíneos son realmente estrechos, con un diámetro de 8 micrones, similar al de un cabello humano. Para que nuestros glóbulos rojos puedan pasar a través de ellos, estos deben formar una fila e ir uno por uno, ya que apenas caben por los capilares por tener un diámetro similar. Existen vasos sanguíneos todavía más pequeños y, en esos casos, los glóbulos rojos se comprimen al máximo para poder circular.
Los seres humanos, tenemos un ritmo cardíaco de 75 latidos por minuto en promedio, cuando estamos en reposo. Al hacer actividad física, este sube.
Los glóbulos rojos que se encargan de transportar el oxígeno, son carentes de núcleo, por lo que no se sintetizan o dividen. La vida de un glóbulo rojo es de 120 días. Pasado ese periodo, éstos mueren, pero no nos afecta, ya que la medula produce nuevos de forma continua.
Cuando hablamos de sangre, el color rojo se nos viene a la mente, lo cierto es que la sangre puede adoptar otro tipo de tonalidades, según la concentración de oxígeno en ella.

LA VIDA EN EL ESPACIO EXTERIOR AFECTA
NUESTRO SISTEMA CIRCULATORIO
El pasar un tiempo en órbita, ya sea en un transbordador o en la Estación Espacial Internacional, produce efectos en el sistema circulatorio provocados por la falta de gravedad.
El fluido sanguíneo se concentra en el pecho y cabeza, y el corazón debe agrandarse para trabajar extra. Si bien la cantidad de sangre en el cuerpo no cambia, nuestro organismo lo interpreta como si tuviésemos un exceso de fluidos y reacciona reduciendo la circulación sanguínea.
Eso sí, las cosas vuelven a la normalidad al regresar a la Tierra y, antes de viajar al espacio, los astronautas se someten a una serie de pruebas médicas para asegurarse de que el corazón resistirá a las exigencias de las misiones espaciales