Lorena Paredes denunció a Monitoreo de Trelew por burlarse de ella al pedir auxilio
Lorena Paredes, la mujer que hace poco más de un año denunció que fue salvajemente golpeada por su expareja, dejó constancia ayer en la Unidad Regional de la Policía de Comodoro Rivadavia que el 24 de diciembre la maltrataron desde el Centro de Monitoreo de Trelew, que centraliza los casos de personas con botones antipánico o tobilleras electrónicas de todo Chubut. Dos mujeres se burlaron de ella y la trataron de "loca". Aportó los audios de las comunicaciones. También se anexó la situación a la causa que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal. "Si tengo que llamar al Centro de Monitoreo y se me burlan, si tengo que hacer una denuncia en la Comisaría Sexta y me toman una exposición. ¿En manos de quién estoy?", se quejó la víctima.

El martes 2 de octubre de 2018, poco después de la medianoche, Lorena Paredes se presentó en la casa de Luis Vidal, con quien había iniciado una relación meses antes, pero que al poco tiempo se transformó en conflictiva.

Ese día Lorena iba a hablar con su exsuegra por una serie de mensajes que había recibido su propia madre, pero según denunciaría luego ante la Justicia, en ese momento Vidal salió de la casa y la golpeó con un objeto en la cabeza, dejándola inconsciente. Trascartón la arrastró al taller que tenía en la casa de su progenitora y le propinó una brutal golpiza, narró.

También contó que en dos ocasiones él la roció con un fluido y ella temió que le prendiera fuego. La torturó alrededor de una hora y media, rememoró.

La jueza penal, Mónica García, dispuso entonces la colocación de una tobillera electrónica al imputado y restricción de acercamiento a 200 metros de la víctima. También estableció prohibición de contacto de todo tipo por teléfono y por las redes sociales o cualquier otro tipo de contacto por el tiempo que dure la investigación.

El último martes al mediodía, Lorena fue hasta “La Saladita” a comprar con su hija. Cuando se retiró del lugar, la policía la llamó. “A las 10 cuadras me llaman del Centro de Monitoreo de Trelew y me dicen por qué había estado en tal lugar, les expliqué que estaba en La Saladita –a cuatro cuadras de la casa de Vidal-. Que solo podía ir a la escuela de mi hija, que está a una cuadra de él y solo en horario escolar. Le dije que no me acerqué a la casa de él, di toda la vuelta, cuando salí de ahí volví a dar toda la vuelta. Yo soy libre, el que no se tiene que acercar es él, le dije”, relató Paredes.

La operadora, del otro lado del teléfono, le respondía a Lorena si ella le iba a enseñar cómo proceder o si les iba a aumentar el sueldo.

“Me llamaban al teléfono particular, no al dispositivo”, se quejó Lorena. La mujer que está cansada de que la policía le falte el respeto volvió a llamar por teléfono, y pidió que cada vez que Vidal se acercase a su casa y el aparato se activara por la proximidad de la tobillera, que dejen constancia. Esta es la charla que quedó grabada:

-Operadora: Policía de Trelew, buenas tardes.

-Lorena: Quiero que de ahora en más cada vez que pase por el frente de la casa de mi mamá, y empiece a sonar el aparato, yo voy a llamar…

-Operadora: Mire señora, yo a usted no la conozco. Si usted está loca, no es mi culpa. Escucheme: ¡Feliz Navidad!.

-Lorena: ¿Cómo es su apellido?

Lorena confesó que estaba en el interior del vehículo. Que se puso a llorar. Estaba junto a su hija en el auto. “Ella también se puso nerviosa” explicó.

“¿Qué pasaba si alguien se me acercaba y me atiende una persona que me está cantando y me dice, usted está loca?” se preguntó.

Ayer Lorena Paredes fue a la Unidad Regional de Policía. Pidió hacer una denuncia, pero le tomaron una exposición. Le dijeron que el expediente lo investigará la División de Asuntos Internos. Primero determinarán si se trataba de personal policial quien la atendió.

“Ellos se excusan que no eran policías”, reclama Lorena.

Con esa exposición se fue a la Fiscalía y dejó constancia en el legajo de investigación de su causa. Y pidió la prohibición de acercamiento de la madre del imputado.

“Me gustaría que tomen la denuncia porque en la Seccional Sexta solo me hacen la exposición. En el Tribunal de Familia nunca había llegado la denuncia que hice la otra vez” graficó.

“Lo que hacen es van una sola vez, con una hoja, y vos tenés que firmar. Y dicen que yo no los quiero atender, y eso es mentir. Es un trámite que a ellos le molesta, si tengo llamar al Centro de Monitoreo y se me burlan, si tengo que hacer una denuncia en la Sexta y me toman una exposición. ¿En manos de quién estoy?”, se preguntó.