Los auxiliares volvieron a las medidas de fuerza

Los auxiliares de la Educación, nucleados en ATE, realizaron ayer una nueva medida de fuerza que pone en jaque el inicio normal del ciclo lectivo 2019. Fue en reclamo por la mala liquidación de sueldos, sin haberse incorporado a los mismos el aumento conseguido luego de fin de año, por la reapertura de una paritaria y por la falta de pase de los trabajadores a planta, como también se había acordado con el gobierno.

El secretario general de ATE Chubut, Edgardo Hompanera, recordó las “varias razones” que avalaban la medida de fuerza. “La primera es que el 4 de febrero el gobierno provincial tenía que habernos convocado a las paritarias, las que habían quedado estipuladas en un acta acuerdo del mes de diciembre. Estamos apurando con el tema paritario porque el jueves cierra la carga salarial del mes que viene y todo lo que no se acuerde antes va a quedar afuera de los próximos salarios”, recordó.

El sindicalista también se refirió al efecto de la inflación y costo de vida sobre los sueldos. “No es lo mismo tener la plata en mano ahora que cobrarla en abril y retroactiva. Además, hubo mala liquidación salarial en el sector del Ministerio de Educación. La verdad es que nos da vergüenza tener que decir que ese es el sector que peor funciona porque no sólo hubo compañeros que cobraron menos sino otros que cobraron de más y van a estar teniendo descuentos durante tres meses seguidos”, acotó.

PASES A PLANTA

QUE NO LLEGAN

El no pase a planta de los trabajadores en situación irregular desde hace años, es otro de los motivos del paro de actividades. “Con bombos y platillos, se anunció el pase a plata de todos los contratados, pero hasta la actualidad no existe el decreto provincial que haga realidad esa promesa”.

Asimismo, especificó que no aceptarán solamente un 11,35% de aumento salarial por la cláusula gatillo en los salarios básicos que no superan los 14.000 pesos y reclaman un porcentaje mayor.

Más allá de la medida de fuerza, Hompanera recordó que el gremio siempre tuvo actitud y la puerta abierta al diálogo. “Nosotros intentamos estar a la altura de la situación y los conflictos, pero ya nos hemos cansado de hablar. Hace dos meses que parece que el funcionario Marcial Paz tiene dos tapones en los oídos y nos obligan a tomar estas medidas que no son gratas para nosotros. No nos queda otra forma de buscar soluciones”, concluyó.

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