Con duros discursos, en relación a la posición asumida por el Poder Ejecutivo, ayer el Concejo Deliberante aprobó en sesión extraordinaria y por unanimidad, la modificación de la ordenanza 12625, por la cual se prohíbe por completo el uso de pirotecnia en el ejido de Comodoro Rivadavia, salvo el 23 de febrero en los actos que por el cumpleaños de la ciudad organice el municipio.
La modificación, que fue aplaudida por los padres de niños con autismo, que se hicieron presentes en el sector de barras con sus tradicionales banderas azules, surgió luego de que el Ejecutivo midiera la semana pasada el volumen de distintos elementos de estruendo. Con esta acción, el municipio buscaba autorizar la venta de algunos de los fuegos artificiales de menor impacto, que ayer los concejales recordaron y remarcaron que también ya estaban prohibidos.
El tratamiento de la ordenanza se propició, como adelantó El Patagónico la semana pasada, desde la banca de la concejal Adriana Casanovas, del FpV, autora de la normativa madre, y quien fue la primera en cuestionar la búsqueda de un eventual resquicio o zona gris que “no existe” por parte del subsecretario de Fiscalización, Daniel Campillay, para que en la ciudad se pueda vender y utilizar pirotecnia para estas fiestas de fin de año.
“Está claro que no hay duda alguna, ni zonas grises. Y esto lo hablamos incluso con el intendente y funcionarios pero como realizaron una prueba de medición que no tiene sentido alguno, ya que la pirotecnia está prohibida, hoy con el apoyo de todos vamos a aprobar esta modificación”, indicó Casanovas, quien agradeció el acompañamiento de los padres, a los que pidió disculpas por las idas y vueltas que la prohibición estaba registrando.
“NOS MINTIERON”
Desde Chubut Somos Todos, Ricardo Gaitán, fue aún más duro con el subsecretario de Fiscalización, Daniel Campillay, y con Gobierno municipal en general ya que “no solo no cumplieron con el compromiso asumido de publicar en los medios gráficos la prohibición de venta, también vinieron acá el 29 de noviembre y nos mintieron, porque ese día ya la ordenanza estaba tardíamente reglamentada, pero nos dijeron que no”, sostuvo.
En el mismo tono, ya directamente en relación a Campillay, Gaitán dijo: “además de mentirnos, el subsecretario nos vapulea por los medios, donde prácticamente nos presenta como doce tarados que no entendemos nada”.
El concejal también indicó que el subsecretario “realizó una prueba en Kilómetro 8, que debió hacer hace un año, y transportó esta mercadería en un vehículo no apto. Pido disculpas a los padres de ese sector que, al otro día de la prueba, nos presentaron su queja en el Concejo”, destacó.
Finalmente, luego de advertir que se está “ante un claro conflicto de poderes, suscitado por este subsecretario”, el exsecretario de Gobierno consideró: “con lo que ahora los doce concejales vamos a aprobar se terminar la polémica. Si hubo comerciantes que, conociendo la ordenanza que se aprobó en el mes de mayo, se presentaron aduciendo que algún funcionario le dijo que compre mercadería, que se arregle con ese funcionario”, manifestó.
AMENAZAS
El titular del bloque UCR-Cambiemos, José Gaspar, también cuestionó a Ejecutivo municipal. “Si hay una zona gris no es en la ordenanza, sino en el accionar de la subsecretaría. Es una casualidad muy grande que, luego de las pruebas de ruido, el mayor comerciante de pirotecnia de la ciudad se haya expresado en consonancia con lo que dijeron los funcionarios. Esto es muy grave”, advirtió.
Finalmente, Gaspar indicó que el Concejo recibió “muchos llamados, incluso de la Cámara Argentina de empresas que venden pirotecnia, donde nos decían que no nos atreviéramos a aprobar la prohibición. Tenemos Carta Orgánica, que nos avala a tomar decisiones por ordenanzas propias, y para nosotros el ser humano está primero”, concluyó.
Guillermo Almirón, del Frente para la Victoria, habló de la necesidad de “anteponer la salud” al comercio y consideró que, si bien la ordenanza ya era clara, para “terminar con las interpretaciones antojadizas, ahora solo dejamos el uso de la pirotecnia reservado para los festejos por el cumpleaños de la ciudad”, puntualizó.
La votación, que fue nominal y artículo por artículo, resultó unánime. La ordenanza se enviará hoy al Ejecutivo, que ahora tendrá que resolver si la promulga por resolución, si deja transcurrir los diez días o si la veta.
