Los cuidados del prematuro
Consideramos que prematuro es todo niño que nace antes de término. Si consignamos que un embarazo normal es de 38 a 42 semanas, a un bebé prematuro que nace antes de este tiempo se lo clasifica dentro de este cuadro.
Néstor Dodero, pediatra neonatólogo. M.I. N°. 13.593.276
Antiguamente, se llamaba prematuro a todo bebé menor de 2.500 gramos de peso y esto resultó ser un concepto erróneo: hay niños que nacieron a término y que por "x" motivo no crecieron adecuadamente intra útero, se comportan como bebés de término pero de bajo peso.
También, cuando hablamos de prematuro, se pueden dividir en: extremo o micro prematuro: niños menores de un kilo o de 28 semanas de gestación y pre términos tardío: los niños que están más cerca del término, tienen un buen peso, buena edad gestacional, pero que poseen todas las complicaciones de un bebé prematuro.
La evolución del prematuro variará de acuerdo al peso y la edad gestacional con que nace y los cuidados de ese recién nacido han ido variando en el tiempo. El profesional lo evalúa en sala de parto y si el niño no tiene vitalidad y no está en condiciones de ir al hogar con la madre, por lo general, quedan internados en la institución médica.
También, el tiempo nos ha permitido ir avanzando significativamente en la neonatología, sobre todo en los últimos 30 y 40 años donde se han modificado muchas conductas y han mejorado notablemente la calidad y cantidad de sobrevida de los prematuros.
Hoy, los desafíos más grandes son los prematuros extremos: durante el embarazo, reciben habitualmente maduración pulmonar con corticoides, que ya es una terapia instalada en las madres de alto riesgo para afrontar un parto prematuro. Una vez que nacen, se les aplica la asistencia respiratoria mecánica y el uso de surfactantes, una medicación que se inyecta en la tráquea y en los pulmones del recién nacido y que ayuda a una mejor ventilación pulmonar. Todos estos son hechos, históricos en el seguimiento de estos bebés, han mejorado la calidad de sobrevida.
CAUSAS DE PARTOS
PREMATUROS
Si uno analiza lo que es la prematurez, tiene que ahondar en diversos aspectos para hallar las causales. Por ejemplo: socioeconómicos, culturales, etc. Se observa mayor prematurez en madres de bajos recursos, en parejas inestables, en madres adolescentes o muy añosas y en aquellos que poseen falencias de seguimiento en salud y controles durante el embarazo.
Otro factor muy importante es la gestante en sí: es sumamente determinante si la mujer posee patologías previas, por ejemplo alguna enfermedad crónica como hipertensión, insuficiencia renal, cardiopatía, entre otras, pueden favorecer un parto prematuro. Las complicaciones que tienen los bebés prematuros son infinitas, pero las pulmonares son las que más gravitan en su evolución. Un niño prematuro no es sólo un infante chiquito y nada más, es un bebé inmaduro, que no tuvo el tiempo necesario adentro de la panza para poder madurar correctamente.
Entonces, se observan dificultades respiratorias, un corazón más inestable, intestinos más débiles, con problemas renales y más propensos a una infección. Inicialmente, nos abocamos a todos estos problemas, pero si uno abre el abanico del tratamiento del prematuro, veremos también, que el solo hecho de su nacimiento tiene una implicancia social y familiar muy importante.
Un bebé que nace con menos de un kilo suele estar internado entre dos o tres meses. Esto quiere decir que una familia debe acondicionar su ritmo y sus características de funcionamiento, en base a un chico que permanece internado, al que hay que ir a ver, que cuidar, que fomentar la unión entre madre e hijo y los hermanitos que quieren participar de la situación.
Toda familia embarazada, piensa en llegar al término del embarazo, ir a la institución médica a tener su bebé, disfrutar del primer amamantamiento, del chupete, de las visitas, los regalos y a las 48 horas saben que regresarán a la casa. Sin embargo, cuando todo esto no sucede de tal manera y abruptamente se interrumpe el embarazo, hay un bebé que se le saca a la mamá, se lo lleva a una incubadora y se lo “agrede”, con oxígenos, suero, medicamentos, la familia no lo puede tocar y toda esta situación genera un impacto y un shock muy grande.
No obstante, cuando el profesional respalda a los padres, los orienta con toda la información correspondiente, sumada al apoyo que debe brindar la institución con una enfermería acorde, aprenden a familiarizarse con la situación, aunque no antes de las primeras 48 horas.
Una vez que al bebé se le otorga el alta de la institución, el niño puede ir a su hogar y entonces comenzará un nuevo proceso de ambientación, en el que la familia tendrá que cuidarlo, sencillamente, desde el sentido común, siguiendo las pautas de la internación.
Según las estadísticas, entre el 8 y el 10% de los nacimientos tienen un cierto grado de prematurez. El impacto en la mortalidad infantil es mucho mayor que el de cualquier otro chico que nace a término. Casi el 50 % de mortalidad infantil pertenece a un paciente que ha tenido alguna complicación en la gestación.
Lo fundamental es un control precoz del embarazo, antes de las 12 semanas de edad gestacional, para conocer a la paciente y evaluar qué riesgos se presentan en la madre.
Antiguamente, se llamaba prematuro a todo bebé menor de 2.500 gramos de peso y esto resultó ser un concepto erróneo: hay niños que nacieron a término y que por "x" motivo no crecieron adecuadamente intra útero, se comportan como bebés de término pero de bajo peso.
También, cuando hablamos de prematuro, se pueden dividir en: extremo o micro prematuro: niños menores de un kilo o de 28 semanas de gestación y pre términos tardío: los niños que están más cerca del término, tienen un buen peso, buena edad gestacional, pero que poseen todas las complicaciones de un bebé prematuro.
La evolución del prematuro variará de acuerdo al peso y la edad gestacional con que nace y los cuidados de ese recién nacido han ido variando en el tiempo. El profesional lo evalúa en sala de parto y si el niño no tiene vitalidad y no está en condiciones de ir al hogar con la madre, por lo general, quedan internados en la institución médica.
También, el tiempo nos ha permitido ir avanzando significativamente en la neonatología, sobre todo en los últimos 30 y 40 años donde se han modificado muchas conductas y han mejorado notablemente la calidad y cantidad de sobrevida de los prematuros.
Hoy, los desafíos más grandes son los prematuros extremos: durante el embarazo, reciben habitualmente maduración pulmonar con corticoides, que ya es una terapia instalada en las madres de alto riesgo para afrontar un parto prematuro. Una vez que nacen, se les aplica la asistencia respiratoria mecánica y el uso de surfactantes, una medicación que se inyecta en la tráquea y en los pulmones del recién nacido y que ayuda a una mejor ventilación pulmonar. Todos estos son hechos, históricos en el seguimiento de estos bebés, han mejorado la calidad de sobrevida.
CAUSAS DE PARTOS
PREMATUROS
Si uno analiza lo que es la prematurez, tiene que ahondar en diversos aspectos para hallar las causales. Por ejemplo: socioeconómicos, culturales, etc. Se observa mayor prematurez en madres de bajos recursos, en parejas inestables, en madres adolescentes o muy añosas y en aquellos que poseen falencias de seguimiento en salud y controles durante el embarazo.
Otro factor muy importante es la gestante en sí: es sumamente determinante si la mujer posee patologías previas, por ejemplo alguna enfermedad crónica como hipertensión, insuficiencia renal, cardiopatía, entre otras, pueden favorecer un parto prematuro. Las complicaciones que tienen los bebés prematuros son infinitas, pero las pulmonares son las que más gravitan en su evolución. Un niño prematuro no es sólo un infante chiquito y nada más, es un bebé inmaduro, que no tuvo el tiempo necesario adentro de la panza para poder madurar correctamente.
Entonces, se observan dificultades respiratorias, un corazón más inestable, intestinos más débiles, con problemas renales y más propensos a una infección. Inicialmente, nos abocamos a todos estos problemas, pero si uno abre el abanico del tratamiento del prematuro, veremos también, que el solo hecho de su nacimiento tiene una implicancia social y familiar muy importante.
Un bebé que nace con menos de un kilo suele estar internado entre dos o tres meses. Esto quiere decir que una familia debe acondicionar su ritmo y sus características de funcionamiento, en base a un chico que permanece internado, al que hay que ir a ver, que cuidar, que fomentar la unión entre madre e hijo y los hermanitos que quieren participar de la situación.
Toda familia embarazada, piensa en llegar al término del embarazo, ir a la institución médica a tener su bebé, disfrutar del primer amamantamiento, del chupete, de las visitas, los regalos y a las 48 horas saben que regresarán a la casa. Sin embargo, cuando todo esto no sucede de tal manera y abruptamente se interrumpe el embarazo, hay un bebé que se le saca a la mamá, se lo lleva a una incubadora y se lo “agrede”, con oxígenos, suero, medicamentos, la familia no lo puede tocar y toda esta situación genera un impacto y un shock muy grande.
No obstante, cuando el profesional respalda a los padres, los orienta con toda la información correspondiente, sumada al apoyo que debe brindar la institución con una enfermería acorde, aprenden a familiarizarse con la situación, aunque no antes de las primeras 48 horas.
Una vez que al bebé se le otorga el alta de la institución, el niño puede ir a su hogar y entonces comenzará un nuevo proceso de ambientación, en el que la familia tendrá que cuidarlo, sencillamente, desde el sentido común, siguiendo las pautas de la internación.
Según las estadísticas, entre el 8 y el 10% de los nacimientos tienen un cierto grado de prematurez. El impacto en la mortalidad infantil es mucho mayor que el de cualquier otro chico que nace a término. Casi el 50 % de mortalidad infantil pertenece a un paciente que ha tenido alguna complicación en la gestación.
Lo fundamental es un control precoz del embarazo, antes de las 12 semanas de edad gestacional, para conocer a la paciente y evaluar qué riesgos se presentan en la madre.
