Los Gladiadores lograron una histórica clasificación en el Mundial de Qatar

El equipo dirigido por “Dady” Gallardo superó el “grupo de la muerte” y ya está en octavos de final, donde se medirá mañana con Francia, un firme candidato al título. Es la tercera vez que un elenco “albiceleste” pasa la primera fase, en diez participaciones mundialistas consecutivas.

 El seleccionado argentino masculino de hándbol, de la mano de un inspirado Diego Simonet y un sólido arquero Matías Schulz, derrotó ayer a Rusia por 30-27 (17-16 parcial) y consiguió una histórica clasificación a los octavos de final del Mundial de la especialidad que se lleva a cabo en Qatar.

Esta fue la tercera clasificación “albiceleste” a los octavos en diez participaciones mundialistas consecutivas (desde Japón 1997): las anteriores fueron en Portugal 2003 y Suecia 2011, esta última donde consiguió su mejor ubicación histórica con un 12º lugar.

Argentina, que terminó en el cuarto lugar en el grupo D, se medirá mañana en la próxima fase con Francia, campeón olímpico 2008 y 2012 y ecuménico 2009 y 2011, primero en la zona C.

Los Gladiadores, marcando que están en condiciones de jugar al balonmano de igual a igual con cualquiera, dieron el golpe de escena del certamen en el que era considerado el “grupo de la muerte” junto a cuatro potencias europeas.

Empataron en el debut ante Dinamarca (24-24), perdieron por sólo un gol ante Polonia (24-23), vencieron a la débil Arabia Saudita (32-20) y cayeron en un polémico choque frente a Alemania (28-23).

Ayer en Duhail, Argentina jugó el partido como lo que realmente era, una final por el último lugar en la segunda ronda, y supo reponerse a la temprana descalificación de Sebastián Simonet, el conductor y cerebro del equipo, a los 15 minutos del primer tiempo, por un golpe en el rostro a Alexander Dereven.

Pero en los momentos calientes, cuando se definen las cosas importantes, aparecieron dos jugadores que habían estado ausentes sin aviso en lo que iba del torneo: Diego Simonet y Matías Schulz mostraron su mejor versión.

El “Chino”, el jugador distinto que tiene el equipo, dejó en claro por qué es considerado “el Messi del hándbol” y fue elegido el mejor central de la Liga de Francia: pidió siempre la pelota, se hizo cargo de la conducción, terminó con seis goles y siendo elegido el mejor de la cancha.

El arquero de Nantes, que terminó con un porcentaje de 30 por ciento, se vistió de superhéroe con cuatro atajadas clave en los últimos diez minutos, para bajarle la persiana a las ilusiones rusas.

Otra destacada labor del pivote y capitán, Gonzalo Carou, raspándose con los rivales tanto en defensa como en ataque y llevando tranquilidad a sus compañeros cuando las cosas parecían ponerse feas, sobre todo en el primer tiempo, cuando Argentina corrió siempre de atrás en el resultado hasta los diez minutos finales.

Hubo también otro inteligente planteo táctico del entrenador nacional, Eduardo Gallardo, que desde el banco empezó a ganar el partido cuando determinó que el menor de los Simonet, Pablo, ingrese para reemplazar a Sebastián para terminar con tres goles y rotando los jugadores, para que el siete ideal termine cerrando el juego en buenas condiciones físicas.

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