Los íconos y el timing

Ya eran otros tiempos. Veintidós años habían pasado desde la puesta de la mítica película “Petróleo” (1940), y el cine argentino atravesaba una época de superproducción pero de argumentos bastante adolescentes. Corría 1963 y en playas comodorenses se filmó “Allá donde el viento brama”. Fue tan mala, que nunca se llegó a difundir, salvo en una pomposa “avant premiere” en el cine de YPF, en barrio General Mosconi.

FRACASO
Tan pobre fue el producto, que en los archivos de la cinematografía argentina que uno puede consultar aún figura como “inédita”. Pero más inédita hasta entonces y quizá hasta nuestros días, es la movida que generó en el pueblo la parafernalia que motivó su filmación, y la participación de ilustres actores locales: Pilar de Moirón, Laura Durán, Alfredo Sadhi y Juan Corti, interpretándose a si mismo.

TEMA
Naturalmente el tema fue recrear el descubrimiento del petróleo, como en el caso anterior y que comentábamos hace un par de días. Pero con una pobreza argumental y un desafortunado tono novelesco que la dejó sin siquiera el mérito de pieza documental oficialista, como en la experiencia de “Petróleo”.

RESCATE
Sin embargo, para todo comodorense bien nacido o mejor injertado, es una pieza cultural que necesariamente debe conocerse. Al menos, para interpretar desde el fondo de la historia, cuál es la visión equívoca y distorsionada que desde el ombligo del país solía y suele hacerse de las pequeñas épicas distintivas del interior lejano.
         
FIGURAS
Fue dirigida por Ralph Papier, con muchísimas participaciones en el cine nacional en dirección, asistencia de dirección y escenográfica, desde 1939. Casi desconocidos, el rol de Beghin lo asumía Guillermo Bredeston y el de su heroína, Claudia Lapacó. Más célebres en la época –pero no demasiado-- Alfredo Almanza, John Loder, Fanny Navarro, Zeumar Ríos, Enrique Alippi, integraban el elenco.

REPOSICION
Para completar un sábado que nos compromete, con “la Noche de los Museos”, también debemos recomendar a quienes propusimos “Petróleo” (que se exhibe a las 5 de la tarde en el Chalet Huergo), “quedarse para la segunda”: a las 7, la extraña pero exclusivamente comodorense “Allá donde el viento brama”.

José de Punta Piedras
jdppiedras@gmail.com