Los íconos y el timing

Se denominó la “Multipartidaria”. Era la confluencia del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), la Unión Cívica Radical, el Partido Demócrata Cristiano, el Partido Intransigente y el Partido Justicialista, que en la primavera de 1981 --seis meses antes de Malvinas-- empezaban a presionar por una salida democrática.

ESTATUTO
Se fueron sumando con los meses algunas corrientes de menor masa afiliatoria pero indudable arraigo y sólidas posturas ideológicas: el Socialismo Democrático, el Partido Demócrata Progresista, el Partido Comunista. Concertaron con los militares en retirada, después de la debacle del Atlántico Sur, un estatuto de los partidos políticos que tuvo una entrañable virtud: potenciar el multipartidismo.

IDEOLOGIAS
Así fueron aquellas elecciones inaugurales de los nuevos tiempos; virtuosas en cuanto a la variada gama de expresiones ideológicas y reveladoras en cuanto a la aparición de nuevas generaciones de políticos. Sobresalían, por supuesto, algunos dinosaurios: Abelardo Ramos (FIP); el “Bisonte” Oscar Alende (Partido Intransigente); Arturo Frondizi (MID); el chaqueño Luis León (Movimiento de Afirmación Yrigoyenista). Pero a nadie se le podía ocurrir sugerir “que se vayan todos”.

INTERNAS
Fue una fiesta cívica la realización de elecciones internas partidarias hasta en las agrupaciones minúsculas, de un par de centenares de votantes, para definir sus candidatos. No pasaba por la especulación de nadie dirimir diferencias en “la mesa chica” y evitar el veredicto de sus seguidores más cercanos. Era un sano y multitudinario ejercicio de participación cívica porque hubo algo que dijo uno y que nos creímos todos: “con la democracia se come, con la democracia se educa, con la democracia se cura”.

NOSTALGIAS
No está demás mezclar recuerdos con nostalgias, de tanto en tanto. Sin quedarse anclado; pero como referencia insoslayable para mejorar el futuro sin despreciar lo bueno del pasado. (Nadie puede conducir seguro sin tener para nada en cuenta el espejo retrovisor, después de todo).

PRIMARIAS
Es por eso que a algunos nos molesta tanto que las nuevas generaciones políticas no hayan aprovechado en este turno electoral la potencialidad del nuevo sistema de elecciones primarias obligatorias, con carácter de internas abiertas y simultáneas para todas las expresiones políticas. Un esquema que sepulta los vicios del clientelismo, del arreo de votantes bajo promesas de dudoso cumplimiento, que alienta los más bajos instintos de provecho personal con cada voto, contra la aspiración del interés general.

OPORTUNIDAD
La semana que concluye fue clave en ese sentido. El cierre de listas, hace ocho días, mostró la escasa adhesión de quienes se dicen referentes de gruesos contingentes de seguidores, para exponer sus verdaderos caudales en estas primarias, en vez de seguir reclamando --amenazantes, casi extorsivos-- con la represalia de sus huestes.
Se ha perdido una oportunidad brillante de hacer crecer a la democracia, a su calidad institucional, a sus virtudes. Los que no lo han entendido son, sin duda, los más quejosos: tuvieron la ocasión de armar sus propias e íntegras listas y referirlas a la candidatura presidencial que desearan. Prefirieron presionar y esperar que los subieran a la grupa del caballo del comisario.
Se ha perdido la inmejorable oportunidad que las “Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias”, dejen en la historia los peores vicios de las carreras cuadreras.

José de Punta Piedras
jdppiedras@gmail.com   

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