Los íconos y el timing

Fue casi un testamento político. Una especie de legado. Puede deducirse que hay una sola e  imperdible oportunidad para escuchar a un trajinado político: es cuando casi se está yendo de la actividad.

PEDRO
Lejos quedó aquel médico entusiasta que nos recibía a los escribas en el 83, en su consultorio del segundo piso del Cruz Azul, para anunciar expectativas y proyectos. Uno que abrazó la causa alfonsinista con el fragor de esos tiempos, y que llegó desde la pequeña villa a ejercer la diputación nacional. El que tuvo que cuerpear el proceloso (mal planificado) primer pavimento de Rada Tilly, como único punto oscuro en sus repetidas intendencias villeras.

BALANCE
Su último discurso como intendente, el domingo, fue un atinado balance. Pleno del pluralismo que siempre está en los discursos, y rara vez en la acción cotidiana de quienes administran lo público.
Y de los méritos de la vida en democracia de la villa, acertó al destacar el hecho que los candidatos recientes en los distintos partidos pertenecen a genuinos hogares históricos del balneario. Un reconocimiento a la identidad, que Peralta mismo encarna en forma muy cercana.

CELULA
Podrá decirse que un municipio tan pequeño y socialmente privilegiado como Rada Tilly pocas dificultades presenta para un gobierno. Pero en tres décadas tan cambiantes en la historia nacional, no deja de ser llamativo que un solo dirigente haya sabido conformar las expectativas de la gente durante veinte años.
Y ello no puede ser atribuido solamente a su “cintura” política. (¡Y menos en el caso de Pedro, créame!)

José de Punta Piedras
jdppiedras@gmail.com

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