Los museos alemanes, la opción para los turistas amantes del arte y la cultura
La Isla de los Museos en Berlín y la zona Kunstareal de Munich, son dos lugares que deben visitar los amantes del turismo de museos. Allí se podrá conocer parte de la cultura de este país, pero también sus avances tecnológicos, científicos y su arte.
Los viajantes cada vez que emprenden una aventura lo hacen con todos sus gustos en las valijas. Así algunos eligen el calor de las playas y el descanso con una buena caipiriña, y otros eligen los paseos culturales, recorriendo la historia de cada lugar que visitan.
En Alemania, país por excelencia por su calidad de eventos como el Oktoberfest donde se celebra la tradición de la cerveza, también hay otra opción: recorrer los grandes museos que exhiben tecnología, historia, arte, naturaleza, arquitectura, literatura y deportes.
En total el país tiene alrededor de 6.250 instituciones de este tipo en todo su territorio. Los más famosos son la Isla de los Museos, en Berlín, la zona Kunstareal de Munich, y el Museo Alemán de ciencia, uno de los mejores del mundo sobre ciencia y tecnología.
UNA ISLA DE 5 MUSEOS
En Berlín, la isla de los Museos, situada en el barrio Mitte y declarada Patrimonio de la Humanidad, es uno de los lugares clásicos de todo el mundo para los amantes de los museos. El mismo agrupa a 5 museos, proyectados en edificios del siglo XIX, construidos entre 1830 y 1930, a orillas del río Spree.
El Museo Antiguo fue el primero en ser construido, en 1830 según los planos de Schinkel. Este a la vez es el primer museo público de Prusia, y se caracteriza por su monumental arquitectura clásica que lo hace fácilmente reconocible, además alberga la valiosa colección de antigüedades clásicas, el tesoro griego y el Museo Egipcio.
La historia afirma que el segundo museo de la isla, fue la Antigua Galería Nacional que tiene sus orígenes en la época del rey Guillermo IV (1841). Sus formas recuerdan la de un templo clásico y si bien fue muy dañada durante la II Guerra Mundial, su reconstrucción deja ver todo su esplendor.
Este edificio cobija a la mayor colección de pintura y escultura alemanas del siglo XIX, así como excelentes adquisiciones de notables maestros de esa época como: Cornelius, Overbeck, Menzel, Monet, Renoir, Degas y Rodin.
Por su parte, el Museo Bode, antiguamente llamado del Kaiser Federico, hace gala de un estilo barroco. El rey Guillermo II ordenó construirlo como si estuviera naciendo de las aguas del río Spree. Es típica su cúpula que lo diferencia en el conjunto monumental de museos y que fue totalmente reconstruida. Aquí se puede ver la Colección Numismática, el Museo de Arte Bizantino y la Colección de Escultura de maestros clásicos.
La cuarta construcción fue el Museo Nuevo, inaugurado en 1859 para albergar las obras que no podían exhibirse en el Altes Museum por falta de espacio. El mismo también sufrió las consecuencias de la guerra, y recién en 1985 se deicidio reconstruirlo.
Mientras que el Museo de Pérgamo, construido entre 1910 y 1930, es el más visitado de la ciudad y la isla. Este importante edificio posee colecciones de antigüedades, el Museo del Medio Oriente y el de Arte Islámico con piezas de alta calidad, entre ellas: el altar de Pérgamo y la Puerta de Ishtar, reuniendo más de 6.000 años de historia bajo un mismo techo.
Para visitar la isla el visitante puede comprar un pase especial que le permitirá visitar todos los museos durante 3 días, ya que cada lugar tiene su propia historia y merece tiempo para conocer en profundidad.
Berlín tiene un total de 175 museos. Fuera de la isla se encuentra el Museo Judío que también merece ser visitado. El mismo exhibe a través de obras artísticas y objetos de la vida cotidiana, la historia de los judíos que viven y vivieron en Alemania durante los últimos dos mil años, con comunidades medievales a lo largo del Rin, la época de la emancipación en el siglo XIX marcada por el optimismo, y por supuesto también la vivencia durante el nacionalsocialismo. De esta forma, los visitantes pueden ver cómo los ciudadanos judíos reaccionaron a la creciente discriminación, con la fundación de escuelas y servicios sociales judíos, pero también la marginación y aniquilación que vivieron durante ese período.
MUNICH TAMBIEN TIENE SU ESPACIO
Otra opción para el viajante es continuar camino a Munich, donde se encuentra el área de arte Kunstareal, una zona de museos donde se concentran casi todos las instituciones y las galerías de arte de la ciudad.
Allí se pueden apreciar obras maestras de todas las épocas y realizar un viaje por el tiempo a través de la historia. En total agrupa a 7 museos en los cuales se pueden apreciar pinturas de los antiguos maestros hasta el arte contemporáneo, ellos son las pinacotecas Antigua, Nueva Pinacoteca, y de Arte Moderno, la Gliptoceca, la colección de la Antigüedad, la Casa Lenbachhaus y la Galería Schack.
Además de los grandes museos hay doce galerías y el Museo Brandhorst que con el tiempo se han ido asentando en este lugar, formando un paraíso para los amantes del arte en todas sus expresiones, tendencias y épocas. Así calles y parques se han convertido en auténticas exposiciones de escultura al aire libre que merecen ser visitadas en una de las ciudades más bellas del mundo.
En Alemania, país por excelencia por su calidad de eventos como el Oktoberfest donde se celebra la tradición de la cerveza, también hay otra opción: recorrer los grandes museos que exhiben tecnología, historia, arte, naturaleza, arquitectura, literatura y deportes.
En total el país tiene alrededor de 6.250 instituciones de este tipo en todo su territorio. Los más famosos son la Isla de los Museos, en Berlín, la zona Kunstareal de Munich, y el Museo Alemán de ciencia, uno de los mejores del mundo sobre ciencia y tecnología.
UNA ISLA DE 5 MUSEOS
En Berlín, la isla de los Museos, situada en el barrio Mitte y declarada Patrimonio de la Humanidad, es uno de los lugares clásicos de todo el mundo para los amantes de los museos. El mismo agrupa a 5 museos, proyectados en edificios del siglo XIX, construidos entre 1830 y 1930, a orillas del río Spree.
El Museo Antiguo fue el primero en ser construido, en 1830 según los planos de Schinkel. Este a la vez es el primer museo público de Prusia, y se caracteriza por su monumental arquitectura clásica que lo hace fácilmente reconocible, además alberga la valiosa colección de antigüedades clásicas, el tesoro griego y el Museo Egipcio.
La historia afirma que el segundo museo de la isla, fue la Antigua Galería Nacional que tiene sus orígenes en la época del rey Guillermo IV (1841). Sus formas recuerdan la de un templo clásico y si bien fue muy dañada durante la II Guerra Mundial, su reconstrucción deja ver todo su esplendor.
Este edificio cobija a la mayor colección de pintura y escultura alemanas del siglo XIX, así como excelentes adquisiciones de notables maestros de esa época como: Cornelius, Overbeck, Menzel, Monet, Renoir, Degas y Rodin.
Por su parte, el Museo Bode, antiguamente llamado del Kaiser Federico, hace gala de un estilo barroco. El rey Guillermo II ordenó construirlo como si estuviera naciendo de las aguas del río Spree. Es típica su cúpula que lo diferencia en el conjunto monumental de museos y que fue totalmente reconstruida. Aquí se puede ver la Colección Numismática, el Museo de Arte Bizantino y la Colección de Escultura de maestros clásicos.
La cuarta construcción fue el Museo Nuevo, inaugurado en 1859 para albergar las obras que no podían exhibirse en el Altes Museum por falta de espacio. El mismo también sufrió las consecuencias de la guerra, y recién en 1985 se deicidio reconstruirlo.
Mientras que el Museo de Pérgamo, construido entre 1910 y 1930, es el más visitado de la ciudad y la isla. Este importante edificio posee colecciones de antigüedades, el Museo del Medio Oriente y el de Arte Islámico con piezas de alta calidad, entre ellas: el altar de Pérgamo y la Puerta de Ishtar, reuniendo más de 6.000 años de historia bajo un mismo techo.
Para visitar la isla el visitante puede comprar un pase especial que le permitirá visitar todos los museos durante 3 días, ya que cada lugar tiene su propia historia y merece tiempo para conocer en profundidad.
Berlín tiene un total de 175 museos. Fuera de la isla se encuentra el Museo Judío que también merece ser visitado. El mismo exhibe a través de obras artísticas y objetos de la vida cotidiana, la historia de los judíos que viven y vivieron en Alemania durante los últimos dos mil años, con comunidades medievales a lo largo del Rin, la época de la emancipación en el siglo XIX marcada por el optimismo, y por supuesto también la vivencia durante el nacionalsocialismo. De esta forma, los visitantes pueden ver cómo los ciudadanos judíos reaccionaron a la creciente discriminación, con la fundación de escuelas y servicios sociales judíos, pero también la marginación y aniquilación que vivieron durante ese período.
MUNICH TAMBIEN TIENE SU ESPACIO
Otra opción para el viajante es continuar camino a Munich, donde se encuentra el área de arte Kunstareal, una zona de museos donde se concentran casi todos las instituciones y las galerías de arte de la ciudad.
Allí se pueden apreciar obras maestras de todas las épocas y realizar un viaje por el tiempo a través de la historia. En total agrupa a 7 museos en los cuales se pueden apreciar pinturas de los antiguos maestros hasta el arte contemporáneo, ellos son las pinacotecas Antigua, Nueva Pinacoteca, y de Arte Moderno, la Gliptoceca, la colección de la Antigüedad, la Casa Lenbachhaus y la Galería Schack.
Además de los grandes museos hay doce galerías y el Museo Brandhorst que con el tiempo se han ido asentando en este lugar, formando un paraíso para los amantes del arte en todas sus expresiones, tendencias y épocas. Así calles y parques se han convertido en auténticas exposiciones de escultura al aire libre que merecen ser visitadas en una de las ciudades más bellas del mundo.
