Los Pumas no pudieron ante el poderío de los All Blacks
El equipo que conduce Mario Ledesma cayó como visitante por 46-24 ante la poderosa Nueva Zelanda, en un partido donde Nicolás Sánchez se convirtió en el máximo anotador de la historia de Los Pumas con 653 puntos. Por su parte, Australia venció 23-18 a Sudáfrica en Brisbane.

La selección argentina de rugby perdió ayer 46-24 ante Nueva Zelanda en un partido de la tercera fecha del Rugby Championship, el torneo de las principales selecciones del hemisferio Sur, en la ciudad Nelson, donde Nicolás Sánchez se convirtió en el máximo anotador de la historia de Los Pumas.

Gracias a este nuevo triunfo, el tercero en tres jornadas, los All Blacks, que firmaron seis tries -por tres de Los Pumas-, consolidan su liderazgo (15 puntos), mientras que los argentinos suman dos derrotas y una victoria, esa última lograda en Mendoza hace dos semanas frente a Sudáfrica (32-19).

Fuera de casa, Los Pumas habían caído en la primera jornada ante los sudafricanos (34-21).

En el otro partido de ayer, Australia se impuso por 23-18 a Sudáfrica en Brisbane y sumó su primera victoria en esta edición, después de dos derrotas contra los All Blacks.

Los Wallabies, que llevaban cuatro derrotas consecutivas, iban perdiendo 17-18 al descanso, antes de una segunda parte en la que consiguieron corregir el rumbo.

Australia suma ahora 4 puntos, igual que Argentina, mientras que Sudáfrica lleva 6 puntos.

La Argentina de Mario Ledesma continuará su gira por Oceanía con la visita en la cuarta jornada, el sábado de la próxima semana, a Australia.

“Creo que tuvimos oportunidades. Si hubiésemos anotado en el primer tiempo los dos tries que se nos escaparon por poquito, seguramente hubiese sido otro el desarrollo posterior”, estimó Ledesma.

Pese a la derrota, Los Pumas lucharon en un partido histórico para el equipo, ya que en él el apertura Nicolás Sánchez alcanzó los 653 puntos, superando los 651 de Felipe Contepomi y convirtiéndose así en el máximo anotador histórico de la selección albiceleste.

Nueva Zelanda, campeón de los dos últimos mundiales y el equipo más fuerte del rugby, es un rival hasta ahora imposible de superar para Argentina, que se ha enfrentado a ellos en 27 ocasiones, perdiendo en 26 de ellas, todas menos un empate 21-21 conseguido en 1985 en Buenos Aires.

En el encuentro de ayer en Nelson, los locales arrancaron fuerte y abrieron el marcador en el minuto 5, con un penal transformado por Richie Mo’onga (3-0).

Un try del wing argentino Ramiro Moyano al cuarto de hora, seguido de una conversión de Nicolás Sánchez, puso por delante a los argentinos, pero eso no consiguió asustar a los locales, que no tardaron en reaccionar.

El wing Millner-Skudder consiguió apoyar y dar ventaja de nuevo a los neozelandeses, que luego convirtieron mediante Mo’Unga y tomaron las riendas de la situación de nuevo. TJ Perenara consolidó la tendencia con otro try.

Tras un penal acertado por Mo’Unga, la primera mitad se cerraba con ventaja 18 a 7 para los campeones mundiales.

Argentina comenzó muy bien la segunda mitad, con un try de Nicolás Sánchez, que luego convirtió también con el pie para sumar siete puntos.

Pero como ocurrió en la primera mitad, Nueva Zelanda no se dejó llevar por el nerviosismo y siguió con su ritmo de costumbre, que dio resultados una vez más.

Kieran Read y TJ Perenara sumaron otros dos tries para alejar definitivamente los fantasmas.

Emiliano Boffelli logró el tercer try argentino, con Sánchez sumando a continuación dos puntos más, pero luego Shannon Frizzell y Jack Goodhue lograron los dos últimos tries ‘kiwis’, que al sumar seis lograron también el punto de bonus ofensivo.

“Ellos jugaron especialmente bien en algunas fases y nos presionaron. Tuvimos que mostrar nuestra fuerza mental”, estimó el seleccionador de Nueva Zelanda, Steve Hansen.