En su homilía por San Cayetano, el arzobispo de Buenos Aires pronunció un duro mensaje contra el Gobierno.
La tradicional convocatoria de la Iglesia Católica durante cada 7 de agosto reúne a cientos de creyentes para participar en la festividad de San Cayetano en los alrededores del santuario ubicado en Cuzco 150.
En este contexto, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, envió un duro mensaje al Gobierno en medio del debate público por los vetos del presidente Javier Milei a las leyes que promovieron aumentos para los jubilados y la declaración de la emergencia en discapacidad.
“Somos custodios y guardianes de los más pobres, de los más débiles, de los ancianos que siguen esperando una jubilación digna. Somos custodios de los discapacitados y de todos los enfermos. No podemos desentendernos de los que sufren", dijo el obispo.
El sacerdote apuntó también contra el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que recientemente anunció que multará a las personas que revuelvan la basura en los containers, y especialmente contra su vocera, Laura Alonso, que para presentar la medida había hablado de las personas a las que les “gusta” revisar los desechos.
"No podemos desentendernos de los que revuelven los tachos de basura buscando algo para comer, que no lo hacen porque les gusta, lo hacen por necesidad, como el hijo menor de la parábola que deseaba comer las bellotas que comían los cerdos", reflexionó.
Este miércoles, Alonso pidió disculpas por el mensaje y aseguró que fue “totalmente desacertado”. “Está claro que a nadie le gusta revolver la basura”, admitió la extitular de una fundación que financiaban “fondos buitres” antes de asumir como titular de la Oficina Anticorrupción en el gobierno de Mauricio Macri.
El obispo García Cuerva pidió esta mañana “diálogo” y que se revalorice el trabajo. Además, habló de “indignidad social”, durante su homilía en el acto central en el Santuario San Cayetano Liniers.
“No hay paz sin justicia y no hay justicia sin paz”, dijo. Y agregó: “Esta vez que podamos recapacitar como ese hijo de la parábola salir del chiquero de las descalificaciones y del odio, ponernos de pie y animarnos a dar el paso hacia la reconciliación entre los argentinos”, sentenció al comienzo de su homilía.
