Los republicanos se niegan a debatir controles a las armas tras la masacre

La cúpula republicana en el Congreso de Estados Unidos se negó ayer a proponer proyectos de ley que impongan controles en la compra y tenencia de armas, como reclaman legisladores demócratas y un amplio espectro de figuras de la sociedad, después del tiroteo masivo en Las Vegas, en el que murieron 59 personas y más de 500 resultaron heridas.

“Todos estamos sacudidos por este horror en Las Vegas. Esto es simplemente horrible”, afirmó en una conferencia de prensa el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, cuando le preguntaron si presentará o apoyará proyectos de ley para imponer controles que restrinjan las ventas masivas de armas, como reclama la oposición y gran parte de la sociedad. Al mismo tiempo, Ryan respondió que no tiene planes de impulsar en las próximas semanas un proyecto de ley que impulsa el principal lobby de armas, la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), y varios legisladores republicanos para facilitar la compra de silenciadores para rifles y armas pesadas. La excandidata presidencial demócrata Hillary Clinton había advertido sobre esta iniciativa el lunes, tras repudiar el tiroteo en Las Vegas y solidarizarse con las víctimas y sus familias. “La multitud huyó al escuchar el sonido de los disparos. Imaginen las muertes, si el atacante hubiera tenido un silenciador, como pide que sea más fácil de obtener la NRA”, escribió en su Twitter.“Nuestro dolor no es suficiente. Podemos y debemos poner la política a un lado, enfrentarnos a la NRA y trabajar juntos para tratar de evitar que esto suceda otra vez”, agregó la exsecretaria de Estado, que el año pasado, en plena campaña electoral, apoyó los esfuerzos del entonces presidente Barack Obama para aprobar en el Congreso una serie de controles básicos en la compra de armas. Stephen Paddock, el autor de la masacre en Las Vegas, tenía 23 armas en su cuarto de hotel y otras 19 en su casa, en un barrio coqueto para jubilados en una pequeña localidad del estado de Nevada, donde se encuentra Las Vegas y cuya ley establece que un ciudadano no necesita tener una licencia especial para comprar un arma. Tampoco se requiere registrarla y se puede adquirir y tener todas las que quiera. Por eso, varios legisladores demócratas reclamaron el lunes que se reabra el debate sobre el control de armas, cerrado desde que el año pasado los republicanos se negaron a aprobar cualquier iniciativa en el Congreso. A las voces de la oposición se sumaron ayer la de artistas. El actor colombiano estadounidense John Leguizamo pidió en Twitter “una reforma de la ley de armas”, legislación que, en su opinión, es una obligación frente a las “víctimas y sus familias”.Además, calificó de “asqueroso” que la NRA siga recibiendo donaciones después de lo sucedido en la ciudad de Nevada.Sofía Vergara también se mostró partidaria del control de armas en Estados Unidos y retuiteó una fotografía, que también colgó Julianne Moore en su perfil de Twitter, en la que se ve a dos asistentes del festival de Las Vegas junto a un texto que reza: “No es pronto para hablar de soluciones contra la violencia armada, es muy tarde”.Otros latinos como Eva Longoria, Marc Anthony, Luis Miguel, Demi Lovato, Rosie Pérez y Enrique Iglesias también se solidarizaron con las víctimas del tiroteo en Las Vegas y solicitaron un mayor control de armas.Otra artista popular, Ariana Grande, también envió un mensaje de apoyo a través de su cuenta oficial de Twitter y aseguró que “necesitamos amor, unidad, paz y control de armas”.La gente tiene que “ver y llamar a esto como lo que es, terrorismo”, sentenció la cantante estadounidense, que hace poco más de cuatro meses actuaba en el estadio Manchester Arena cuando se produjo un atentado suicida en el que fallecieron 22 personas.Lady Gaga coincidió.Para la cantante lo que pasó el domingo por la noche en Las Vegas fue “terrorismo sencillo y llano” porque el terror “no entiende de raza, género o religión”. Por eso, se sumó a las voces que llamaron a los demócratas y republicanos a dejar a un lado sus diferencias políticas y unirse para conseguir un verdadero control sobre la compra y tenencia de armas en Estados Unidos. El lunes, sin embargo, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, rechazó abrir un debate sobre el tema: “Habrá un lugar y un momento para un debate político, pero ahora es el momento de unirnos como país”.

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