Los uruguayos están viendo los frutos de un verdadero proyecto

“De ahí, surgieron los Suárez, Cavani, Cáceres, Lodeiro, Coates, Hernández y algunos otros que figuran en carpeta. Y como no se quemaron etapas, llegaron en el momento justo al seleccionado. Esto es algo que vimos en otros países y lo llevamos a cabo con éxito”, remarcó Oscar Tabárez, el técnico de uno de los finalistas de la Copa América.

Buenos Aires (Télam)
Oscar Washington Tabárez, el técnico del seleccionado de Uruguay, afirmó ayer que el proyecto futbolístico que se inició hace 5 años no sólo desterró al “exitismo que atentaba contra el fútbol” de su país, sino que además “le devolvió la alegría a los uruguayos”.
“Desde el 2006 desarrollamos un proyecto de trabajo que se llama Institucionalización de los Procesos de las Selecciones y la Formación de sus Futbolistas. Es un plan integral que incluye estudiar, jugar, competir y saber de fútbol. Es la base de lo que disfrutamos ahora”, sostuvo el “Maestro” Tabárez, tras clasificar a Uruguay para la final de la Copa América 2011.
“De ahí, surgieron los Suárez, Cavani, Cáceres, Lodeiro, Coates, Hernández y algunos otros que figuran en carpeta. Y como no se quemaron etapas, llegaron en el momento justo al seleccionado. Esto es algo que vimos en otros países y lo llevamos a cabo con éxito en Uruguay”, agregó el entrenador de 64 años.
“Considerando los condicionantes que tenemos como país y la realidad futbolística, es imprescindible continuar con este tipo de trabajo. En el pasado nos creíamos muy especiales por lo que habíamos ganado y decíamos tonterías, como que un uruguayo no podía ser segundo, que era un fracaso, que sólo servía ser campeón o nada”, continuó el ex técnico de Boca y Vélez en Argentina.
“Pero cambiamos esa mentalidad. Hoy, niños, adolescentes, jóvenes y personas de 40 años tienen una nueva manera de ver las cosas. Por ejemplo, en el Mundial de Sudáfrica 2010 mucha gente salió a festejar un cuarto puesto. No fue necesario salir campeones para sentirnos orgullosos. Le devolvimos la alegría a la gente”, apuntó.

EL ANALISIS DE LO QUE PASO Y LO QUE VIENE
Tabárez, fiel a un estilo, nunca abandonó su tranquilidad y menos su humildad, uno de los valores que le inculcó a su plantel, que el domingo buscará ser el seleccionado más ganador de este certamen.
“No quiero ni me gusta hablar del título número 15 ni de nada por el estilo. Queremos ser campeones, lógicamente, pero no perdemos el tiempo en esas cosas”, puntualizó.
El técnico reconoció que sus dirigidos cometieron errores en el triunfo sobre Perú por 2 a 0, y también destacó las virtudes de su equipo.
“Nos enfrentamos a un rival duro como esperábamos. La experiencia del primer partido nos sirvió para cambiar algunas cosas. La preocupación eran Guerrero y Vargas, dos jugadores determinantes”, señaló.
“Por eso implementamos un dispositivo para controlarlos, y aunque la posición de Vargas como segundo punta nos sorprendió, todo salió muy bien”, prosiguió.
“Cambiamos el esquema para limitar al rival, algo que realizamos desde el Mundial. Y si bien Perú nos complicó un poco al inicio, luego controlamos el partido, aunque sin presencia en el último cuarto de cancha rival. Ese fue el déficit del primer tiempo”, admitió.
“Y justo cuando pensábamos en la solución para eso, aparecieron Forlán y Suárez, los dos goles y la expulsión de Vargas. Todo se simplificó”, opinó.
Tabárez además dejó otros conceptos interesantes en relación a la actuación de su equipo en la Copa y la idiosincrasia de los uruguayos.
“Ya no pensamos más que ser segundo es un desastre. Sabemos que podemos ganar o perder. Ahora vamos a jugar una final e intentaremos ganarla, aunque no sabemos si podremos hacerlo. Veremos qué pasa el domingo”, indicó.
“No queremos caer en frases hechas y menos hablar de favoritismo. Jamás adiviné el resultado de un partido. Cuando quise hacerlo me equivoqué. Por eso no lo hago más. Hay gente que se sigue equivocando, que insiste en que hay grandes, que hay chicos, que hay favoritos. Pero la realidad no la respalda”, criticó.
Tabárez, por último, se mostró “muy contento” de jugar la final, admitió que los cuatro días de descanso son una “bendición”, destacó la facilidad de “aprendizaje” de sus jugadores y por último le dedicó dos párrafos al goleador, Luis Suárez, quien convirtió los dos goles frente a los peruanos.
“Es un gran delantero, de la elite del fútbol mundial, pero para nosotros no es un descubrimiento. En el 2007, dudamos si llevarlo a la Copa América de Venezuela o al Mundial Sub 20 de Canadá. Optamos por esto último para respetar los procesos de trabajo y fue lo correcto”, remarcó.
“Es una pieza muy importante. Por eso lo saqué antes. Tenía una amarilla. Había que cuidarlo, porque no es lo mismo jugar una final con o sin él. Ojalá el domingo siga de racha”, se ilusionó.

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