Juan Carlos Fita, secretario general del Sindicato de Viajantes Vendedores de la Patagonia, indicó ayer que el objetivo de la organización es “seguir peleando para continuar mejorando salario y calidad laboral. La realidad es que se consiguieron mejoras históricas, y que pocos sindicatos lograron el 30% de aumento, esto es muy positivo. Ahora se trata de conseguir que el empresario pague según convenio y atender situaciones de los trabajadores y sus particularidades, por ejemplo, para quienes trabajan en dos empresas”.
RECORRER LA REGION
La Patagonia tiene la particularidad de tener más distribuidoras que fábricas y esto impacta directamente en la generación de empleo en este sector. Por ello la comercialización a cargo de vendedores viajantes es de gran relevancia, sobre todo por los importantes volúmenes de negocios que se realizan desde y hacia otros puntos del país donde se produce.
Comodoro Rivadavia, junto a Trelew y Esquel son puntos de centralización de las grandes distribuidoras que comercializan productos en las pequeñas localidades de Chubut. Cada semana centenares de trabajadores llegan a los puntos más alejados para ofrecer sus productos, como así también son muchos los que dejan la ciudad para realizar su tarea lejos de casa.
El Sindicato de Viajantes representa a unos 1.200 trabajadores dedicados a estas tareas. Obreros que en estos últimos años accedieron al derecho de cobrar un 30% de zona desfavorable, por las grandes distancias a recorrer y a veces con las peores condiciones climáticas.
“La zona, junto al aumento del 30% y el adicional de 400 pesos, son cuestiones que se vienen trabajando incansablemente, peleando ante las cámaras”, dijo Fita.
CARA A CARA
Los comienzos de la profesión se remontan a la edad media, pero las funciones de los viajantes vendedores externos, tal como se los conoce en la actualidad, tienen su origen a partir de la revolución industrial.
Desde finales del siglo XIX comenzaron a agruparse comerciantes y representantes, naciendo en ese momento las primeras organizaciones gremiales de viajantes. “Hace 20 años atrás con la incorporación de nuevas tecnologías se comenzó a hablar de que se iba a cambiar la forma de comercializar, que las nuevas formas de comunicación iban a hacer desaparecer al vendedor, pero eso no ocurrió. Seguimos adelante porque la relación cara a cara es muy importante en la comercialización. La venta de un producto específico y masivo demanda calidad del vendedor, por eso también hemos capacitado a los trabajadores, conscientes de eso se creó el Instituto Nacional de Capacitación dentro de la Federación porque hay capacitarse, y hoy más que nunca”, concluyó Fita.
