Lucas Pierresteguy: "estar en el arco es un juego mental contra uno mismo"
Con 23 años, se consolidó en su puesto y ya es uno de los referentes de Unión San Martín Azcuénaga, que volvió a la categoría A del fútbol de Comodoro Rivadavia. Creció en el club de Kilómetro 5 y lleva su escudo tatuado. Se acaba de recibir de profesor de Educación Física y su otra pasión es el balonmano, donde juega y es entrenador, al igual que en las inferiores de los "Patricios".

Lucas Pierresteguy vivió quizás su mejor año, o uno de los mejores, seguramente. Dos títulos y ascenso con el club de sus amores Unión San Martín Azcuénaga, con el cual jugó su primer Federal C, todo ello sumado a que se recibió de profesor de Educación Física, conforman un combo de logros difícil de superar.

En la última temporada de la B de Comodoro Rivadavia, USMA tuvo la valla menos vencida y volvió a la máxima categoría después de seis años. Si bien el arquero de 23 años permaneció tres meses inactivo por una lesión (justo después de la catástrofe climática por la cual el fútbol local fue suspendido), terminó consolidándose en su puesto y ratificó su condición de referente.

“Si me ponía a pensar que me tenía que salir todo tal cual quería, capaz que no me salía”, reconoce Lucas en la charla que mantuvo con El Patagónico en la cancha que lo vio crecer.

Su historia de amor incondicional con USMA nació de una desgracia familiar, cuando el actual capitán del equipo de Primera era apenas un niño.

“Mi familia es de Kilómetro 8, prácticamente son todos de Petroquímica. Después de que fallece mi viejo hace 21 años, de cáncer, nos venimos a Kilómetro 5 y mi vieja me trae a USMA cuando yo tenía 5 años”, evoca.

A medida que avanza la conversación, Lucas Pierresteguy despliega su verborragia y muestra su estirpe de líder luchador en la firmeza de sus palabras.

“Hoy soy uno de los más grandes y tengo que poner la cara por el club, porque soy de los pocos que están acá desde las inferiores. El rol de protagonista, de ser capitán, es algo que aprendí de gente como ‘Tatú’ Cárcamo, ‘Fer’ (Fernando Mateeff, vicepresidente de la institución y exfutbolista) y varios jugadores más que pasaron por el club”, reconoce.

ARQUERO SE HACE

Así como se sintió en la cima cuando de chico hizo su primer gol, lo marcó de por vida el momento en que fue felicitado por haber tenido un gran partido como arquero, cuando todavía su lugar en la cancha era una incógnita.

“Cuando me pusieron al arco por primera vez, me acuerdo que ‘Fer’ (Mateeff) estaba contentísimo porque había atajado bien, y nadie me había enseñado. El hecho de haberme sentido así de bien, me hizo elegir el arco”, asegura.

De todas maneras, Pierresteguy remarca la autocrítica que generó a través de los años, aunque también tuvo que manejar esa arista. “Cuando me hacen un gol me pongo a pensar qué podría haber hecho para evitarlo, pero es malo hacerse la cabeza todo el partido, porque si te siguen metiendo más goles no hay chances de empatar ni de darlo vuelta. Estar en el arco es un juego mental contra uno mismo”, reflexiona.

En ese aspecto, el entrenador de arqueros de los “Patricios”, Oscar “Tito” Alvarengo, fue fundamental para Lucas. “Tiene una forma muy tranquila de transmitir las cosas. La mitad de lo que gané acá es gracias a él, que está desde el día que debuté”, recalca.

De cara al futuro cercano, con el título de “profe” en el bolsillo, Pierresteguy toma las cosas con calma, pero asegura que no se irá a ningún lado. Su felicidad está en USMA.

“No quiero irme a estudiar a otro lado porque acá tengo todo. Desde que entré a este club soy feliz. Seguramente seguiré estudiando a distancia alguna licenciatura”, piensa en voz alta, tal vez imaginándose en otro Federal C, y ya jugando en la A con su querido USMA.