Lula da Silva reitera su apoyo a Cristina Kirchner con un pin de "Cristina Libre"

El presidente de Brasil, Lula da Silva, mostró un nuevo gesto de apoyo a Cristina Fernández de Kirchner durante el decimoséptimo Encuentro Nacional del Partido de los Trabajadores (PT). El mandatario posó con un pin que decía "Cristina Libre", en una imagen compartida por el excanciller argentino Jorge Taiana.

El gesto de Lula se enmarca en una campaña regional que ha sumado respaldo de otras figuras políticas. Recientemente, Cristina Kirchner también recibió en su domicilio a figuras como el expresidente de Colombia, Ernesto Samper, y a la expresidenta de la Asamblea de Ecuador, Gabriela Rivadeneira, quienes también expresaron su solidaridad y respaldo.

Un respaldo que se intensifica

La foto de Lula y Taiana con el pin fue compartida por el excanciller en sus redes sociales, con el mensaje: "Luego del discurso de cierre del 17mo Encuentro Nacional del PT a cargo de Lula, pudimos saludarlo y nos brindó su apoyo a la campaña #CristinaLibre".

Este no es el primer acercamiento de Lula con la exmandataria argentina desde que la Corte Suprema confirmó la condena en su contra. A principios de julio, el presidente brasileño visitó a Kirchner en su domicilio en el barrio de Constitución, donde cumple arresto domiciliario. En ese encuentro, Lula expresó su solidaridad y Cristina, a su vez, lo respaldó en redes sociales, recordando que él también fue víctima de lo que describió como lawfare.

La situación judicial de Cristina Kirchner

Cristina Kirchner cumple una pena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, tras ser hallada culpable de administración fraudulenta en la causa conocida como "Vialidad". Su régimen de arresto domiciliario restringe sus visitas, las cuales deben ser autorizadas por el tribunal a cargo de la causa.

La semana pasada, el expresidente colombiano Ernesto Samper visitó a Kirchner y, tras el encuentro, afirmó que "Cristina va a quedar libre" y que la condena de inhabilitación "no se puede imponer" según el Artículo 23 de la Convención de San José de Derechos Humanos.