Lula Da Silva y Flávio Bolsonaro empiezan a definir al próximo presidente de Brasil

Las encuestas marcan que los dos principales candidatos de las elecciones que se desarrollan este domingo, en el gigante sudamericano, tendrán que ir a un balotaje el 25 de octubre.

Las elecciones presidenciales de este domingo en Brasil comenzarán a trazar el futuro político de la principal potencia regional. Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar, de los cuales 34 millones se encuentran en el estado de San Pablo, donde el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y su principal opositor, Flávio Bolsonaro, cerraron sus campañas.

Al Estado interventor promovido por el oficialismo progresista se contrapone el Estado mínimo que defiende el dirigente de derecha, quien en los últimos sondeos se ubica en situación de empate técnico con Lula al frente de cara a una eventual segunda vuelta.

Una reciente encuesta arrojó que mientras el actual presidente concentra el 45% de la voluntad de voto, el senador obtendría cerca del 42%. Las proyecciones indican que ningún postulante logra el triunfo en primera vuelta, motivo por el cual el proceso electoral brasileño se definirá en una segunda instancia el 25 de octubre.

Se trata de una mayor catalización de los votos que el último registro publicado, en el que el Lula quedaba al frente por 42% a 38%. El estudio de Datafolha, que se basó en 4.006 entrevistas en 122 municipios, y mostró resultados inocuos para el resto de los candidatos: Ronaldo Caiado (PSD) con 4%, Renan Santos (Missão) con 3%, Augusto Cury (Avante) con 3% y Romeu Zema (Novo) con 1%. Hay otros 7 postulantes que no llegan siquiera al 1%.

Desde las 8 horas se abren las urnas y, además de la definición presidencial, se deben escoger diputado federal, diputado distrital, senadores y gobernador. En la Argentina, la Justicia Electoral brasileña habilitó mesas de votación en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Paso de los Libres y Puerto Iguazú. Son un total de 918.876 ciudadanos brasileños habilitados para sufragar en el extranjero.

LOS ESCENARIOS ECONÓMICOS QUE ABRE LA ELECCIÓN

La elección brasileña también tiene consecuencias directas para la Argentina, porque no solo definirá al próximo presidente, sino también el rumbo de una economía estrechamente vinculada con la actividad local.

Así, las diferencias entre ambos candidatos pueden traducirse en distintos escenarios para, por ejemplo, el crecimiento de Brasil, las tasas de interés y la cotización del real, variables con impacto sobre el comercio bilateral y la competitividad argentina.

Federico Vaccarezza, especialista en economía internacional y relaciones Brasil-Argentina advierte que “lo que decidan en Brasilia y San Pablo tiene implicancias directas para Buenos Aires” y que, en un contexto de mayor fragilidad local, “lo último que necesita la economía argentina es un frenazo de la economía brasileña”.

Brasil llega a la elección con una economía todavía en expansión, aunque con señales cada vez más claras de moderación. El PBI avanzó 0,5% trimestral y 2% interanual en el segundo trimestre, mientras que el IBC-Br, un indicador mensual del Banco Central de Brasil que funciona como termómetro de la actividad económica, retrocedió en junio y julio, una señal de desaceleración frente al mayor dinamismo observado al comienzo del año.

La desaceleración convive, justamente, con condiciones monetarias todavía restrictivas. Las tasas de referencia de política monetaria, la Selic, se ubica en 13,75%, mientras que el índice oficial de precios al consumidor (IPCA) acumuló 4,22% interanual en agosto y su medición adelantada, el IPCA-15, llegó a 4,47% en septiembre.