Luna fue asesinado por su propio primo
Sebastián Luna fue encontrado sin vida con un disparo en la cabeza en el pasillo de su casa del barrio 9 de Julio el domingo a las 17:55, luego de que Jorge Bazán se entregara voluntariamente en la comisaría Mosconi y diera una extraña versión de lo sucedido. Ayer se confirmó que ambos eran primos.
Jorge Bazán (22) será sometido hoy a una audiencia de control de detención y formalización de la investigación por el homicidio de Héctor Sebastián Luna (27), quien recibiera un mortal disparo en la cabeza el domingo en su domicilio de la calle Tucumán al 300.
El cuerpo de Luna fue hallado por sus propios padres y la Policía, en el pasillo de la vivienda. El hecho ya había sido denunciado por Bazán en la comisaría Mosconi. Sin decir que era primo del muerto, éste dio una extraña versión del hecho, contando que 72 horas antes lo habían secuestrado y que él pudo huir cuando quedó solo con Luna. Dijo que forcejearon; que el dueño de casa le descerrajó un disparo que no salió de la recámara del revólver; que luego él le pudo quitar el arma y que ésta accidentalmente se disparó, dando el proyectil en la cabeza de Luna.
Para llegar hasta la comisaría de Mosconi, Bazán se llevó el auto del muerto. Según fuentes confiables, antes de presentarse ante las autoridades se dio una ducha y en el interín, familiares suyos se presentaron en la seccional para denunciar su desaparición.
Según los datos recopilados por Diario Patagónico en el lugar del crimen, éste se habría producido entre las 13 y las 17:55 del domingo. Al mediodía, la víctima se había comunicado por teléfono con sus padres que estaban de viaje y que le dijeron que retornarían por la tarde.
Luna había quedado al cuidado de la casa, compartiendo en sus últimos días varias reuniones con sus amigos. Fueron sus padres quienes lo encontraron sin vida, junto con personal de la Seccional Segunda que investigaba a pedido de sus pares de Mosconi que procuraban confirmar la verosimilitud de la denuncia de Bazán, quien hasta había entregado un revólver calibre 38, que sería el arma utilizada en el homicidio.
Luego de la declaración de Bazán, policía de la Seccional Segunda llegó hasta la casa de la calle Tucumán y se encontró con la puerta cerrada con llave desde el interior. Justo en ese instante llegaban los padres de la víctima. A partir de ahí, todo fue angustia y dolor.
Sebastián vivía con sus padres y su pasatiempo eran los juegos en red como el Counter Strike (simulador de guerra entre terroristas y policías). Sus amigos no encontraban explicación ayer al asesinato, e incluso le recriminaban al homicida “falta de códigos”.
Se supo que antes del homicidio Sebastián habría mantenido una reunión con al menos tres personas. Se secuestraron botellas de bebidas alcohólicas y cajas de pizzas en el canasto de la basura exterior que habían sido arrojadas al mediodía. Además se encontraron otros indicios importantes para la causa.
La Brigada de Investigaciones ayer confirmó que está descartada como hipótesis la primera versión de Bazán, quien dijo haber sido “secuestrado” el último jueves en cercanías de una farmacia céntrica por los tres ocupantes de un Peugeot 405, que sería propiedad de la víctima, y fue llevado hasta la casa de la calle Tucumán.