Machu Picchu, un lugar para soñar y conocer las raíces latinoamericanas
Ubicado a 130 kilómetros del Cusco, Perú, la Ciudad Perdida de los Incas representa el mayor símbolo moderno de la cultura incaica que tuvo lugar entre los siglos XV y XVI, abarcando más de 2 millones de kilómetros cuadrados entre el océano Pacífico y la selva amazónica. Arquitectura, historia, gastronomía, paisajes son algunos de las bondades que ofrece este territorio mágico.
Agosto suele ser el mes recomendado por las agencias de turismo para conocer las ruinas de Machu Picchu. El viaje con destino internacional obliga a visitar también Lima, la capital de Perú que guarda consigo una valiosa historia que se puede apreciar entre el Centro Viejo y las calles del moderno barrio de Mira Flores.
Cusco es otro de los destinos de paso para los miles de turistas de diferentes partes del mundo que arriban a estas latitudes para conocer los misterios de la historia Inca y disfrutar de las bondades gastronómicas que ofrece esta cultura.
Con una estadía mínima de 7 días se puede llegar a conocer estos tres lugares. Los vuelos en Argentina salen desde Córdoba y Buenos Aires, y en muchos casos los paquetes turísticos utilizan a Lima como un lugar de paso, para iniciar toda la travesía en tierras cusqueñas.
Sacsawamann, Ollantaybamba, Pisaq, El valle Sagrado son los lugares que ostentan misterios y grandiosas construcciones arquitectónicas difíciles de comprender para la época en que fueron construidos.
En Cusco las fiestas en la plaza mayor suelen ser una tradición que deja los mejores recuerdos para el turista que quiere conocer Machu Picchu, denominada la Ciudad Perdida de los Incas.
Para llegar al lugar es necesario tomar un tren que tarda cuatro horas de viaje por un paisaje hermoso cubierto de montañas y verde, sin embargo, este no es accesible para discapacitados, por lo que aquellos que lo deseen pueden tomar un helicóptero, al cual se puede acceder desde el Aeropuerto Internacional Velasco Astete del Cusco. La tercera opción, recomendable para los aventureros es realizar El Camino del Inca que se hace a pie, equipado y preparado para una excursión de 5 días que se considera inigualable.
El recorrido por este camino andino es una experiencia inolvidable. El mismo está pavimentado con bloques de roca y cuenta con escaleras, túneles y puentes de madera que atraviesan ríos, valles templados, la tibia selva nublada y las frías alturas andinas.
El destino es Aguas Calientes, un pequeño poblado que se encuentra a 30 minutos, en transporte terrestre, del ingreso a Machu Picchu. El pueblo es base para los turistas que quieren visitar el lugar, ya que durante su historia desarrolló una infraestructura turística y hotelera de primer nivel.
Aguas Calientes se encuentra rodeado por la inmensidad de la montaña, y  entre sus atractivos turísticos más importantes están los baños termales situados a 800 metros del pueblo, a los que se les atribuyen propiedades medicinales y que dan nombre al lugar.
Sin embargo, la Ciudad perdida de los Incas, es sin duda el mayor punto de atracción y símbolo de la cultura incaica.

LA CUIDAD PERDIDA DE MACHU PICCHU
Machu Picchu fue reconocido como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la  UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura). El santuario inca posee más de 32 mil hectáreas. Allí de lunes a domingo, entre las 6 y las 17:30 hay guías especializados para todos los idiomas, quienes dan a conocer los detalles más impactantes de esta construcción y el modo de vida de la cultura incaica en tiempos precolombinos.
Una de las áreas más impresionantes que se pueden visitar con asistencia de personal capacitado es el Templo de las Tres Ventanas, el cual ofrece una vista panorámica del lugar y que por su extrema belleza histórica y natural es considerada una de las maravillas del mundo.
Los arqueólogos han dividido Machu Picchu en 3 grandes sectores: El barrio Sagrado que incluye el Intiwatana, el Templo del Sol y la Habitación de las Tres Ventanas; el barrio de los Sacerdotes y la Nobleza que es la zona residencial; y el barrio Popular, donde se encuentran las viviendas de la población común.
Las edificaciones son construcciones con muros de sillares pulidos de forma regular, junturas perfectas entre los bloques de piedra y un ligero talud o inclinación, que permite que la base sobresalga con respecto a su remate.
Quienes visitaron todo el lugar luego de disfrutar la tranquilidad de la montaña y el paisaje sublime pueden descansar en el hotel Machu Picchu Sanctuary Lodge, que ofrece servicio de restaurante y cafetería, aunque resulta difícil cansarse de un paisaje único que constituye uno de los lugares más hermosos del planeta.