Fuentes judiciales informaron que el juez ahora le pidió opinión al fiscal Jorge Di Lello y a las querellas, antes de definir la situación procesal.
El pedido de sobreseimiento fue luego de que el juez decidió no insistir con un exhorto a Estados Unidos vinculado al caso, ya que éste país respondió que no enviaría la información solicitada, según confirmaron las fuentes.
Según se conoció en tribunales, Casanello citó a una funcionaria del ministerio de Justicia que ratificó que difícilmente Estados Unidos brinde la información solicitada, por lo que el magistrado, para asegurar el derecho del imputado a ser juzgado en un plazo razonable, decidió dejar de lado esa última prueba del caso.
A Macri se lo acusa por las escuchas ilegales a su ex cuñado Néstor Leonardo, quien es querellante en el caso que ya fue elevado a juicio oral, pero sin el jefe de gobierno.
Entre los que serán juzgados están el ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge Palacios, el sindicado espía y ex efectivo de la Policía Federal Ciro James y el ex ministro de Educación de la ciudad Mariano Narodowski, entre otros.
En julio pasado, la Cámara Federal confirmó la decisión del juez Casanello, que si bien no envió a juicio a Macri, tampoco le dictó el sobreseimiento al considerar que aún faltaba prueba por producirse,entre ellas la respuesta de un exhorto a Estados Unidos vinculado al caso.
Según consta en el expediente, el padre del Jefe de Gobierno, Franco Macri, reconoció haber contratado a la empresa Ackerman Groupo LLC Security & Investigative Consultants, con sede en los Estados Unidos, para investigar a su yerno Néstor Leonardo quien estuvo casado con Sandra Macri, quien falleció.
Casanello, remitió un exhorto a los Estados Unidos, al sostener que "si bien (Franco Macri) alude a servicios relativos a seguridad, consultoría e investigación – y coincide con las fechas en que el teléfono de Leonardo fue indebidamente intervenido-, no expone cuáles fueron los mecanismos llevados a cabo".
La cuestión a dilucidar es si Macri tuvo interés en escuchar a Leonardo, y en función de ello ordenó la intervención telefónica; o bien se trató de uno de los servicios que prestó la firma Ackerman Group a Franco Macri quien contrató a la empresa para investigar a Leonardo.
Esa información no fue suministrada por Estados Unidos y ahora esa prueba será dejada de lado, y se deberá resolver la situación de Macri.
Según se conoció en tribunales, Casanello citó a una funcionaria del ministerio de Justicia que ratificó que difícilmente Estados Unidos brinde la información solicitada, por lo que el magistrado, para asegurar el derecho del imputado a ser juzgado en un plazo razonable, decidió dejar de lado esa última prueba del caso.
A Macri se lo acusa por las escuchas ilegales a su ex cuñado Néstor Leonardo, quien es querellante en el caso que ya fue elevado a juicio oral, pero sin el jefe de gobierno.
Entre los que serán juzgados están el ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge Palacios, el sindicado espía y ex efectivo de la Policía Federal Ciro James y el ex ministro de Educación de la ciudad Mariano Narodowski, entre otros.
En julio pasado, la Cámara Federal confirmó la decisión del juez Casanello, que si bien no envió a juicio a Macri, tampoco le dictó el sobreseimiento al considerar que aún faltaba prueba por producirse,entre ellas la respuesta de un exhorto a Estados Unidos vinculado al caso.
Según consta en el expediente, el padre del Jefe de Gobierno, Franco Macri, reconoció haber contratado a la empresa Ackerman Groupo LLC Security & Investigative Consultants, con sede en los Estados Unidos, para investigar a su yerno Néstor Leonardo quien estuvo casado con Sandra Macri, quien falleció.
Casanello, remitió un exhorto a los Estados Unidos, al sostener que "si bien (Franco Macri) alude a servicios relativos a seguridad, consultoría e investigación – y coincide con las fechas en que el teléfono de Leonardo fue indebidamente intervenido-, no expone cuáles fueron los mecanismos llevados a cabo".
La cuestión a dilucidar es si Macri tuvo interés en escuchar a Leonardo, y en función de ello ordenó la intervención telefónica; o bien se trató de uno de los servicios que prestó la firma Ackerman Group a Franco Macri quien contrató a la empresa para investigar a Leonardo.
Esa información no fue suministrada por Estados Unidos y ahora esa prueba será dejada de lado, y se deberá resolver la situación de Macri.