Manifestantes de UOCRA intentaron desalojar a tiros a integrantes de un gremio paralelo

Autoridades judiciales y policiales parecen desbordadas por el accionar de manifestantes de la UOCRA Zona Norte. Ayer hubo balazos en un predio de Pico Truncado donde se construyen viviendas financiadas por Nación. La intención fue desalojar a obreros que pertenecen el gremio paralelo. También en el municipio de Caleta y en zona del límite interprovincial volvieron a instalarse piquetes.

Caleta Olivia (agencia)

Los incidentes de Pico Truncado eran previsibles, tal como señalara Diario Patagónico en su edición de ayer, y se produjeron minutos después de las 9 cuando menos de veinte referentes de la UOCRA llegaron hasta proximidades del Bridasaurio donde se están edificando 150 viviendas del Programa Federal III.

Se dirigieron directamente el sector donde la empresa Proalsa tiene a su cargo la construcción de 36 unidades y tras fijar pancartas en el cerco perimetral hostigaron verbalmente a los nuevos obreros que contrató esa empresa, afiliados al sindicato paralelo, el SITRAIC.

Cuando vieron que un ingeniero de obra, Gustavo González, les tomó fotografías, inmediatamente extrajeron armas de fuego de puño y efectuaron varios disparos, aunque lo hicieron al aire para amedrentar, según lo admitió el mismo profesional en su relato a varios medios periodísticos.

Para comprender esta situación conflictiva, vale recordar que Proalsa informó que se vio obligada a despedir a 17 obreros adheridos a la UOCRA porque la semana pasada abandonaron sus tareas sin dar explicaciones, aunque los voceros del gremio argumentaron que los dejaron cesantes sin motivos.

Alertada la guardia de la Comisaría Seccional Segunda, en contados minutos llegó al lugar un móvil patrullero, pero el personal no tenía directivas de intervenir y solo se limitó a evitar que se produjera otro incidente.

Las obras tuvieron que paralizarse y a las 15 solo quedaban cuatro o cinco manifestantes bloqueando el área de viviendas en construcción, además de la guardia policial, por lo cual los nuevos operarios, el directivo de la empresa y un dirigente del SITRAIC recién pudieron retirarse del lugar pasadas las 17.

OTROS PIQUETES

Otras dos facciones de la UOCRA volvieron a sitiar ayer el edificio central de la Municipalidad de Caleta Olivia y el camino de acceso al obrador de las cisternas que se construyen en proximidades del límite interprovincial con Chubut.

Coincidentemente con lo que ocurría en Pico Truncado, estos dos grupos instalaron los piquetes minutos después de las 9. En el municipio reclamaban por el pago de tres quincenas que, según voceros gremiales, les adeuda la empresa San Jorge que construye viviendas en la zona de chacras, obra que también es financiada por Nación, mientras la comuna oficia como intermediaria.

En el área cercana al cerro Punta Peligro, a menos de 4 kilómetros de la subcomisaría Ramón Santos, menos de una docena de manifestantes mantuvieron cortado hasta las 15 el camino que lleva a otro obrador de Proalsa, para evitar el ingreso de obreros afiliados al SITRAIC, quienes esperaron en la subcomisaría hasta esa hora -en vano- para poder ingresar al obrador.

ACUSACIONES

CRUZADAS

Las posturas encontradas se hicieron escuchar a través de distintos medios periodísticos. A modo de ejemplo, el secretario general del SITRAIC, Alejandro Lugo, reiteró a través de Diario Patagónico que el accionar de “las patotas” de la UOCRA tiene trasfondo político y acusó al titular de la Secretaría de Trabajo de Santa Cruz, Luis Silva, de contemplar las agresiones.

A su vez, el funcionario declaró públicamente a principios de esta semana que el gobierno provincial no reconoce legalmente al nuevo gremio.

Por otra parte, Lugo afirmó que el principal referente de la UOCRA Zona Norte, Cristian Salazar, trae gente de Comodoro Rivadavia para los “aprietes”.

Por su parte, un obrero afiliado al SITRAIC que se hallaba en la subcomisaría Ramón Santos dijo a través de la emisora radial FM 21 de Caleta que el martes, cuando se produjo el primer incidente en la zona de campo, los manifestantes de la UOCRA portaban armas de fuego.

En contraposición a ello, un delegado de ese gremio que fue consultado por la misma emisora cuando se hallaba frente al edificio municipal, negó tales acusaciones.

Para fundamentar sus dichos, citó que hace pocos días, cuando la policía secuestró tres vehículos de la UOCRA y allanó un domicilio de un dirigente, no encontró ningún arma, por lo cual calificaba como “falsa” la denuncia del SITRAIC.

Al respecto, vale señalar que esos procedimientos fueron ordenados por la justicia cuando ya había transcurrido más de una semana de otra agresión que tuvo lugar en un obrador del barrio 3 de Febrero.

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