Mantienen la prisión preventiva de los dos imputados por el homicidio del pescador
Tanto la fiscalía como la querella habían solicitado que la medida que cumplen Alberto Núñez y Claudio Hernández se extendiera por sesenta días. El juez Martín Cosmaro resolvió que se prolongue por un mes.

El miércoles se realizó una audiencia de revisión de la prisión preventiva que vienen cumpliendo Alberto Núñez y a Claudio Hernández, los imputados por el homicidio de Gustavo Fozziano, ocurrido durante la madrugada del 22 de abril de este año en un sector de pesca próximo a Rocas Coloradas.

La funcionaria de fiscalía Patricia Rivas solicitó el mantenimiento de la prisión preventiva de ambos imputados por el término de dos meses. En contraposición el defensor pidió el arresto domiciliario de sus representados. Finalmente el juez Martín Cosmaro resolvió mantener la medida de prisión preventiva por el término de un mes.

Rivas argumentó su pedido de extender la prisión preventiva por dos meses ya que persisten los peligros procesales por los cuales se les dictó la medida. Existen elementos de convicción suficientes para presumir que ambos son autores del crimen que se le imputa, Núñez en calidad de autor y Hernández de partícipe necesario, indicó.

Respecto de la autoría y la materialidad del homicidio, casi todas las medidas de investigación han sido tomadas y resta solo una ampliación de pericia de ADN, aseguró la funcionaria de fiscalía.

Indicó que persiste el peligro de fuga, por las características graves del hecho y la pena que se espera como resultado del procedimiento, el ataque contra la vida ocurre en la noche cuando la gente estaba durmiendo, fue de sorpresa. Las personas atacadas habían ido a pescar, no tenían armas, indicó la funcionaria fiscal.

Rivas también se refirió a la pena que se espera como resultado del procedimiento. Calificó el caso como “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, que tiene una pena mínima de 10 años y 8 meses de prisión, de cumplimiento efectivo. Asimismo existe el peligro de entorpecimiento, ya que los testigos son amigos y conocidos del barrio de los imputados. Su liberación puede llegar a influenciar en los testimonios, argumentó la acusadora pública.

La querella en representación de la familia de la víctima, a cargo de Oscar Herrera, coincidió con el pedido de la fiscalía de mantener la prisión preventiva, teniendo en cuanta la gravedad del hecho y la pena en espera. “Vemos que la etapa procesal ha avanzado a punto de estar por concluir con la investigación. Los elementos colectados son suficientes para confirmar la hipótesis de la acusación. Los peligros procesales de fuga y entorpecimiento se han ampliado por la altura que estamos en el proceso, casi sobre la acusación”, manifestó.

El defensor particular, Mauro Fonteñez, se opuso a lo solicitado por la representante de fiscalía y la querella de mantener la medida de prisión sobre sus defendidos. “En el lugar del hecho había tres grupos, como 18 personas, entonces la investigación deviene tendenciosa respecto de mis asistidos. Me pregunto ¿qué ha pasado con los otros?”, sostuvo el defensor. Las evidencias “vienen a reforzar la teoría de la defensa que en el hecho han participado más de dos personas y no se puede determinar quién fue el autor”, afirmó.

Y añadió que si bien la calificación jurídica va a ser objeto de discusión en otras audiencias, planteó la de “homicidio en riña”, que tiene una pena mucha más baja que la de la calificación propuesta por la fiscal.

El defensor negó la existencia del peligro de entorpecimiento ya que solo restan pericias genéticas y resulta imposible que puedan incidir en ellas, indicó. Respecto del peligro de fuga se deben tener en cuenta las condiciones personales de los imputados, se ha acreditado el fuerte arraigo que tienen en Comodoro Rivadavia. Solicitó así el arresto domiciliario de Núñez y Hernández.

Finalmente el juez de la causa, Martín Cosmaro, resolvió mantener la prisión preventiva de ambos imputados por el término de un mes, entendiendo que la misma corresponde por los elementos de convicción para tenerlos como probables autores del crimen. Existe un peligro de fuga y de entorpecimiento, por las características graves del hecho y la pena que se espera como resultado del procedimiento, expuso.

MUERTE EN LA PLAYA

El homicidio investigado ocurrió el 22 de abril, alrededor de los 5. Según la imputación de la Fiscalía, arribaron al lugar los imputados Núñez y Hernández junto a dos personas y comenzaron a agredir a otros pescadores que pernoctaban en un rancho, en un lugar conocido como “La Horqueta” en proximidades a Rocas Coloradas.

Algunas personas pernoctaban en el refugio y la víctima Fozziano, junto a un familiar, dormían a bordo de una camioneta. Al escuchar ruidos, Fozziano se levantó e ingresó al refugio.

En ese momento, sin mediar palabras y con claras intenciones de provocar su muerte, Núñez se asestó una herida punzocortante en el maxilar derecho y luego le efectuó un disparo, indica el relato de la Fiscalía.

Fozziano falleció como consecuencia de un “shock hipovolémico irreversible por herida de arma de fuego y arma blanca”.

Después del ataque, Hernández colaboró con la huida de Núñez, al sacarlo del lugar a bordo de un vehículo.

En consecuencia, la Fiscalía calificó provisoriamente el caso como “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, en calidad de “autor” para Núñez y de “partícipe necesario” para Hernández.