Mantienen la prisión preventiva de Uranga y Hernández hasta que la sentencia quede firme

Ayer en los tribunales del barrio Roca se efectivizó la audiencia obligatoria de control de la prisión preventiva por el homicidio en ocasión de robo de John Blas Gutiérrez, acontecido el pasado 20 de enero de 2017 que tiene como condenados a Enzo Uranga y Lautaro Hernández. La representante de fiscalía solicitó se mantenga la medida de coerción que pesa sobre ambos imputados hasta que la sentencia quede firme; por su parte los defensores consintieron la medida.

La audiencia de control obligatorio, cada 6 meses hasta que la sentencia quede firme, fue presidida por Daniela Arcuri y Raquel Tassello, juezas penales; por el Ministerio Público Fiscal asistió María Inés Bartels, funcionaria de fiscalía; en tanto que la defensa de Uranga la ejerció María de los Ángeles Garro; y por la de Hernández actuó Guillermo Iglesias, defensora pública y particular respectivamente.

En un primer momento la funcionaria de fiscalía requirió se mantenga la medida de coerción que cumplen ambos condenados. En estos momentos la causa se encuentra en consulta ante el Superior Tribunal de Justicia provincial, desde el pasado 9 de mayo del presente año.

La funcionaria de fiscalía argumentó la existencia de elementos de convicción suficientes para tenerlos como coautores del hecho, con una pena alta y el riesgo de fuga que ello conlleva. Para que se pueda aplicar la justicia y evitar una fuga solicitó se mantenga la prisión preventiva sobre Uranga y Hernández hasta tanto quede firme la condena.

Por su parte el defensor de Hernández recordó que ya se celebró, hace 6 meses, una audiencia similar a la actual y él no se opuso al mantenimiento de la medida de coerción. Entendiendo que la causa tenía su curso natural ante el Superior Tribunal de Justicia. “Desde ese tiempo a la fecha la realidad no ha cambiado”, aseguró el defensor. Sin que esto implique un renunciamiento a ningún derecho consintió el mantenimiento de la medida de coerción.

La defensa de Uranga recordó que su asistido se encuentra detenido desde el 20 de enero de 2017 y fue condenado a la pena de 17 años de prisión. Luego la condena fue ratificada por la Cámara Penal y en atención al monto de pena fue elevada en consulta ante el Superior Tribunal. Por ello la defensora también consintió el mantenimiento de la medida de coerción de Uranga, hasta tanto quede firme la sentencia.

En tanto que no hubo controversias entre las partes el tribunal resolvió por unanimidad mantener la prisión preventiva que pesa sobre Uranga y Hernández, en base a los elementos de convicción existentes para tenerlos como probables coautores del hecho. Por la existencia del peligro de fuga, por la gravedad del hecho y la pena en espera; también a los fines de la aplicación de la Ley penal. Manteniendo la prisión preventiva de ambos por seis meses o hasta que la sentencia quede firme.

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